La economía en Rumanía
1.- Introducción
2.- Aspectos económicos
3.- La agricultura rumana
4.- Comercio
5.- Los sectores abastecedor y transformador
6.- Política de apoyo a la agricultura
7.- Reforma del sector agroalimentario
8.- Macroeconomía

Introducción

La economía de Rumania es economía de mercado.
El Estado ha de asegurar:
- la libertad del comercio, la protección de la competencia leal, la creación del marco favorable para valorar todos los factores de la producción;
- la protección de los intereses nacionales en la actividad económica, financiera y monetaria en divisas; 
- el fomento de la investigación científica nacional;
- la explotación de los recursos naturales, en concordancia con el interés nacional;
- la restauración y la defensa del medio ambiente, así como el mantenimiento del equilibrio ecológico;
- la creación de las condiciones necesarias para elevar la calidad de la vida.

Es ya conocido el hecho de que en Rumania se registraron fuertes desequilibrios que dominaron y retrasaron los procesos de transformación económica. Si bien a comienzos de la transición, los países del Este seguían compartiendo una herencia en gran parte común, al mismo tiempo presentaban notables diferencias. Precisamente estas diferencias han determinado desiguales condiciones de partida, han influido de manera decisiva en la viabilidad de las estrategias de transformación sistémica y han marcado la vulnerabilidad de sus economías, el margen de maniobra de las políticas económicas o las estructuras e intereses de los grupos sociales emergentes.
Los distintos planteamientos reformistas pecaron de ingenuidad al suponer que la sustitución del marco jurídico soviético por un análogo al de las naciones occidentales conduciría, en breve plazo, a la extensión de las relaciones mercantiles y al florecimiento de un sector privado. A diferencia del paso desde el mercado al plan, que hubo de ser recorrido bajo el impulso del Estado, ahora el tránsito inverso habría de ser protagonizado por unos agentes económicos privados que eran sencillamente inexistentes en Rumanía. Al mismo tiempo, el mínimo volumen de ahorro en manos de particulares, la ausencia de una clase empresarial y el escaso atractivo que el país ofrecía a los inversores extranjeros, constituían severas limitaciones para reestructurar el sistema económico. Pese a que los gobernantes intentaron tomar a partir del 1996-1997 como referente el modelo capitalista vigente en los países desarrollados, el alcance y el contenido de las reformas dejan todavía que desear. En los años de transición hacia la economía de mercado, el país no consiguió plasmar un compromiso claro con la vía capitalista en estrategias convincentes y factibles de transformación. Ello afectó los aspectos básicos del funcionamiento de la economía: el contenido de las políticas de privatización, la configuración del sistema financiero, el trato dispensado a los capitales extranjeros o las políticas de tipo de cambio. Se han padecido recurrentes episodios de inflación, que sólo han podido ser controlados por un nuevo regreso a la aplicación de drásticas políticas de austeridad y sus correspondientes costes productivos y sociales. El hecho de que la evolución de los precios dependiera en gran medida del estricto control de la demanda agregada, pone de manifiesto la debilidad de las reformas estructurales y el afianzamiento de un mercado poco regulado pero también muy poco competitivo y, lo que es peor aún, incapaz de generar estímulos para mejorar la infraestructura, impulsar la productividad, favorecer la acumulación o ganar competitividad. La consecuencia es que el mercado no puede compatibilizar el control de la inflación, crecimiento económico suficiente y desequilibrios externos manejables.

En el caso que nos ocupa, como venimos señalando, el cambio del sistema se quedó atrás en comparación con los demás países del bloque soviético. Se ha desaprovechado el clima económico favorable de los años noventa. Los problemas internos, la corrupción, la falta de reformas adecuadas, hicieron lento el proceso de reestructuraciones y privatizaciones. Rumanía es el país de la región, con menos renta per cápita, y tiene una economía atrasada, en la que el 20% de su producción proviene aún de la agricultura, comparado con el 14% de Bulgaria, y donde se ha tardado mucho en abordar una estabilización económica a la manera del FMI (Fondo Monetario Internacional.) (Ahijado, M., 1999, 186.) La única ventaja que Rumanía tiene en la región es la desembocadura del Danubio, río navegable que cumple un papel de eje de comunicaciones. Los canales Danubio-Mar Negro y Main-Rhin determinan la reorientación de los intereses de los Estados hacia la desembocadura del Danubio. Al constituirse el eje fluvial Rótterdam-Constanta, se pueden establecer nuevos valores geopolíticos que podrían ayudar a Rumania a cambiar de imagen en Europa. Al mismo tiempo, ese vínculo se convierte en el eje de revalorización sumamente favorable de la región de Dobrogea desde una perspectiva de desarrollo económico, bajo el aspecto de una zona libre que supera su importancia estrictamente nacional. En consecuencia, el Danubio cobra un papel fundamental en la actual configuración de Europa, y Rumania tendrá que afirmar claramente su posición geopolítica que le confiere la nueva realidad. 

Además, el país comparte frontera con Hungría, ya miembro de la UE, lo que la acerca a la Unión, de alguna manera, y atenúa su condición periférica. Y, aunque parezca menor, el idioma, de raíz latina, es un vínculo muy fuerte que une a Rumanía con el corazón histórico de Europa.

Con todo, aunque lentamente, en los 15 años transcurridos, se han operado cambios importantes en las especializaciones características del modelo soviético. La industria ha perdido protagonismo en la estructura económica, sobre todo en las grandes industrias pesadas, en beneficio del sector servicios. Cada vez más, la rápida expansión registrada por las actividades de servicios constituye una de las transformaciones económicas y sociolaborales de mayor calado. 

 Se ha asistido a una redistribución de recursos que, en general, ha beneficiado a aquellas ramas industriales más intensivas en la utilización de fuerza de trabajo barata y más conectadas a la demanda final. El potencial productivo descansa en actividades y tecnologías que, procedan de la etapa soviética o sin estar vinculadas con aquel periodo, se caracterizan por consumir recursos naturales y trabajo barato y por encontrarse situadas en los segmentos de media y baja densidad tecnológica. Particularmente, Rumania junto a Bulgaria, se consolidó como una periferia atrasada, separada del desarrollo de los países capitalistas por una brecha estructural, que suministra a los mercados occidentales productos agrarios o artículos industriales estandarizados, importa una cantidad creciente de bienes y servicios procedentes de esos mercados, absorbe un volumen moderado de inversiones extranjeras directas, de limitado alcance tecnológico, y apenas tiene acceso a los recursos financieros internacionales.
 

Aspectos económicos

Rumanía se encuentra ante el reto de su integración en la Unión europea, prevista para el año 2007. 
Conforme a los datos correspondientes a 2002, la economía rumana creció un 4,9% en dicho año, calculándose en un 4,8% el experimentado en 2003 y en 8,3% en 2004, debido sobre todo al sector de agricultura, que presentó un aumento del 22% respecto al año anterior. 2004.

Por su parte, la inflación, aun siendo elevada, viene registrando una tendencia a una notable disminución, ya que del 55% en 1999 y del 45,7% al final del año 2000, descendió hasta el 22,5% al final de 2002, y al 14,1% en 2003. Efectivamente, entre todos los países del Este europeo, la inflación de Rumanía ha sido la más alta durante los últimos años, aunque se ha atenuado en 2004 llegando a 9,4%. 

El déficit público era del 2,9% del PIB en 2002, del 2,5% en 2003 y 1,2% en 2004. Mientras la deuda pública representó en el año 2002 el 28,3% del PIB hasta llegar al 10,9% en 2004. 

La balanza comercial rumana presenta un balance negativo, que no es compensado por las importantes remesas de los emigrantes. 

Según datos del año 2003, España fue el quincuagésimo primer proveedor de Rumanía y se situó en el quincuagésimo lugar entre los países clientes de Rumanía. La magnitud de los intercambios comerciales es aun modesta, aunque se encuentra en fase de crecimiento. De otra parte, España ocupa el lugar decimosexto entre los países inversores en Rumanía.
 

La Agricultura rumana

Agricultura e industria alimentaría
La agricultura, ya de primordial importancia en el siglo XIX cuando Rumania era el granero de Europa Central y Occidental, sigue siendo un pilar de la economía rumana. La agricultura rumana ha sufrido al menos tres cambios radicales en los últimos 100 años, casi uno por generación. Caso único entre los países de Europa central, la agricultura representa un quinto del PIB y creció en términos de empleo durante la década de los 90 (un 39,6% en 1997). Como en la mayoría de los países de Europa central, la importancia relativa de la ganadería en la producción agraria descendió un 7% en el mismo período.

Usos de la tierra
De los 23,8 millones de hectáreas del territorio rumano, el 28% están cubiertas de bosques y más del 60% se dedican a la agricultura. De la superficie agrícola, un tercio son pastos permanentes y aproximadamente un 63% es tierra cultivable, más de la mitad destinada a cereales, principalmente maíz y trigo. Alrededor de una décima parte se dedica a oleaginosas. La renovación de los viñedos no provocó ningún incremento en la superficie de cultivos permanentes (menos del 4% de la SAU).

Estructuras de las explotaciones agrarias
En 1989, casi el 90% de la SAU estaba ocupada por explotaciones estatales y cooperativas; los agricultores independientes representaban menos del 12%, con parcelas pequeñas. La privatización y la redistribución de los terrenos agrícolas afectó a 5 millones de personas, fragmentando la propiedad de la tierra y provocando que el tamaño medio de la explotación descendiera hasta menos de 2 ha de tierra cultivable y 3 ha en total. Sin embargo, la estructura de las explotaciones está menos fragmentada que la de la propiedad. Además de agricultores independientes (58% de la SAU), existen las antiguas explotaciones estatales no privatizadas (12% de la SAU), las asociaciones de agricultores con estatuto jurídico que agrupan a propietarios individuales (12% de la SAU con un tamaño medio de 451 ha) y las asociaciones familiares, sin estatuto jurídico, que cultivan la tierra de los miembros de la familia (8% de la SAU con un tamaño medio de 103 ha). El sector privado representa alrededor del 85% de la producción agraria final.

Producción y utilización
Con más de 20 millones de toneladas, 1997 fue un excelente año para los cereales, confirmando el retorno de Rumania a su situación de exportador neto de cereales desde 1995. El deterioro de las condiciones de producción (estructuras agrarias y abastecimiento por importación) dio lugar a un aumento considerable de la producción de maíz. El azúcar también padeció la desorganización económica que siguió a la privatización, mientras que la producción de oleaginosas se recuperó en 1995, permitiendo alcanzar en 1996 un balance comercial neto ligeramente positivo. Rumania es un productor tradicional de vino y las posibilidades de exportación (485.000 hl en 1996) potenciaron la viticultura.

La evolución del sector ganadero ha sido bastante diferente a la de los productos vegetales. Después de caer considerablemente, el descenso en el tamaño de los rebaños ahora parece haberse ralentizado. La producción láctea se ha recuperado ostensiblemente desde 1993 y superó los 5 millones de toneladas en 1997. El número de reses siguió descendiendo en 1997, a pesar de un nuevo aumento de la producción. La cabaña porcina siguió bajando en 1997 mientras que la aviar se estabilizó en los últimos tres años, lo mismo que la producción. El consumo total de carne es de 55 kg per cápita (frente a 62 en 1989), de los que más de la mitad corresponden a carne de porcino.
 

Comercio

La balanza comercial rumana es negativa, como la balanza comercial agroalimentaria, pero su cuota en el déficit global comercial disminuyó del 38% al 4% entre 1993 y 1996. La distribución regional de los flujos comerciales agroalimentarios muestra que el mercado más importante para las importaciones rumanas es la UE, con un 55%. En cuanto a las importaciones, la UE es el principal socio comercial (50%). Sorprendentemente, los países de Europa central son en estos momentos socios económicos menos importantes, pero las importaciones procedentes de los Nuevos Estados Independientes van en aumento (16%). En la estructura del comercio agroalimentario predominan los productos alimenticios y las bebidas, que son los principales responsables del déficit agroalimentario, mientras que la balanza comercial de productos de origen animal ha sido permanentemente positiva desde 1993. La mejora de la balanza comercial agraria se debe casi exclusivamente a los cereales, que volvieron a tener un resultado positivo en 1995.
 

Los sectores abastecedor y transformador

Aunque el empleo de insumos cayó drásticamente desde 1989, una cierta recuperación puede apreciarse a partir de 1994. Hasta 1997, la industria de producción estaba organizada alrededor de “integradores” y “agromecs”, estas últimas eran empresas que suministraban servicios de mecanización a los agricultores. Los “integradores”, que suministraban a los agricultores fertilizantes, plaguicidas, semillas e incluso créditos, también disfrutaban de una posición de monopolio en la adquisición de cereal. Casi todo el trigo era comprado por Romcereal. Su presencia era vista como un obstáculo para el desarrollo de industrias agrarias competitivas de insumos y de transformación.
La industria alimentaría rumana se creó hace 20 ó 30 años, con importantes plantas de producción en cada distrito. Ha habido muy poca inversión para su renovación o mejora y la producción es de calidad relativamente baja.
El proceso de privatización afecta principalmente a los “agromecs” y a las pequeñas y medianas empresas de transformación de alimentos. Debido a la falta de capital y a la incertidumbre jurídica, puede afirmarse que la reestructuración económica y financiera acaba de empezar.
 

Política de apoyo a la agricultura

Hasta principios de 1997, existió un sistema de precios mínimos garantizados para los productos de “importancia nacional”, sobre todo, el trigo, la leche, el cerdo y el pollo. Para beneficiarse de ese sistema, los agricultores tenían que vender su producción a los “integradores”.

Siguiendo las recomendaciones del Banco Mundial, este sistema fue abolido y los precios de todos los productos agrarios ahora pueden considerarse plenamente liberalizados. El Gobierno introdujo un sistema de subvenciones a los insumos basado en talones distribuidos a los agricultores que podían intercambiarse para pagar cualquier tipo de insumos y labores mecánicos. Una política de crédito limitada y el apoyo a las zonas menos favorecidas parecen ser herramientas importantes para sectores específicos (por ejemplo, ganado bovino, carne de porcino, remolacha azucarera, etc.).

Las condiciones naturales de Rumanía son favorables al desarrollo de todos los sectores de la agricultura. Dos terceras partes del territorio las forman llanuras y colinas, de pendientes dulces, aptas para las faenas mecaniza Una  imagen más sugestiva del potencial agrícola rumano resulta del peso en la superficie agrícola y arable de Europa. Rumanía tiene casi un cuarto de la superficie agrícola de los países centro y esteuropeos y el 10,65% de la de la UE; en cuanto a la superficie arable, las cifras son 23% y 12,6%, respectivamente. 

La Ley del Fondo de Terrenos, promulgada en 1991, devolvía la tierra a los propietarios de derecho o a sus sucesores, dando así una nueva motivación a la revivificación de la agricultura. La Asociación de Granjeros de Rumanía cuenta con agrónomos que han creado granjas agrícolas de rendimiento, para superar las dificultades que tiene la agricultura. No son pocos, pero de todos modos insuficientes, a causa de las estructuras, las relaciones económicas y el marco legislativo que se han arreglado bastante tarde. Parte de ellos han empezado de la nada, tomando en 1992-93 créditos de la antigua "Romcereal“, sin garantías, sólo a base de contratos de entrega de los productos. Asimismo, han tomado en arrendamiento tierra de diferentes propietarios, sobre todo en la Llanura de Baragan. Al decidir el Gobierno rumano la concesión de créditos bancarios a un tipo del interés del 15% para la compra de utillajes, no se perdieron esta oportunidad. Con créditos BERD, a través del Banco Agrícola, se compraron incluso utillajes de importación. 

Se constituyó el Fondo de Garantía del Crédito Rural (FGCR), con el fin de garantizar los créditos a plazo mediano y largo concedidos por los bancos comerciales para hacer inversiones en la agricultura y la industria alimentaría.
La Unión Europea ofreció entonces 9 millones de ECU, teniendo como destinatarios a los inversores privados de la agricultura rumana, sobre todo los pequeños inversores, que querían comprar maquinaria agrícola, pequeñas granjas de producción, pequeños mataderos. Asimismo, este fondo proporciona garantías a los que importan utillajes destinados a la agricultura o la industria alimentaría.
 

Reforma del sector agroalimentario

La agricultura es una prioridad estratégica nacional del desarrollo socioeconómico de Rumanía. La puesta en práctica de una reforma a fondo en la agricultura ha sido la prioridad de política agrícola del Programa socioeconómico a corto plazo del Gobierno de Rumanía. Con objeto de disminuir las presiones inflacionistas sin poner en peligro la producción agrícola, se han tomado una serie de medidas para:

a) estimular la producción agrícola (inclusive mediante la suspensión del impuesto agrícola);
b) constituir el mercado de bienes raíces, estimular la competencia y fortalecer las granjas rurales; 
poner en posesión a los propietarios que no estén en litigio y otorgar los títulos de propiedad; 
venta y compra de la tierra; 
iniciar un programa especial de privatización; 
c) realizar la reforma del sistema de financiación de la agricultura; 
observar las exigencias de la estabilidad macroeconómica; 
d) iniciar programas para crear puestos de trabajo en el sector no agrícola del campo.

El objetivo de las políticas agrícolas y de desarrollo rural es formar las explotaciones agrícolas familiares comerciales apoyando la productividad y la competitividad, con vistas a garantizar la seguridad alimentaría.
El Banco Mundial respalda desde el punto de vista financiero proyectos para el mercado de cereales de Rumanía, apoyando tanto la reorganización de los sistemas de distribución, como la creación de estructuras interprofesionales los operadores del mercado de cereales. Se crean así relaciones de colaboración durante toda la tramitación, lo que permitirá la reforma de los mercados. Organismo no gubernamental, la Organización interprofesional para cereales y plantas oleaginosas (OICO) representa los intereses profesionales de los empresarios privados que tienen como actividad la producción, la conservación - acondicionamiento, el procesamiento y la comercialización de cereales, semillas de plantas oleaginosas, así como de productos derivados de los mismos. Por lo tanto, una estructura de colaboración única “por la vertical”, de modo que los productores agrícolas directos, los mayoristas, las industrias procesadoras y los comerciantes al por menor se encuentren “en el mismo bando”.

El plan estratégico de desarrollo a breve y medio plazo del puerto de Constantza incluye también un proyecto concerniente a la construcción de un terminal para cereales con una capacidad de 4,5 millones de toneladas al año. También allí habrá de construirse un centro para piensos compuestos. El costo se estima en unos 60 millones de dólares y la financiación corresponderá al Banco Mundial. El proyecto de la estructura del terminal comprende un silo de cereales de 120 000 toneladas, un depósito horizontal de 20 000 toneladas, atracaderos de carga y descarga, dársena para naves de hasta 60 000 toneladas (tonelaje bruto), terminal de vía férrea, espacios para chalanas de 2 000 toneladas, etc.

La Comisión Europea ha apoyado la creación de servicios de extensión, consultoría agrícola e información para los granjeros rumanos sobre las producciones, las superficies de cultivo y los precios de los productos agrícolas.
En la exportación de frutas frescas, el peso principal corresponde a las manzanas. La participación cuantitativa de Rumanía en la exportación mundial de manzanas es de aproximadamente un 2,5% y de un 5% en la exportación europea.

Rumanía es un país exportador de preparados de frutas. Entre los principales importadores figuran Austria, Alemania, Bélgica y Canadá.

Los viñedos más extensos del país se encuentran en las zonas de las colinas. Una primera zona, que se extiende desde la provincia de Vrancea hasta el Este del Valle de Barlad, en la provincia de Galati, comprende más de 50 000 has de vid superior en un 80%. Famosos son los viñedos de Panciu, Jaristea, Odobesti, Cotesti, y más al Este, los de Nicoresti e Ivesti. A continuación, hacia el Oeste se extiende la zona de los viñedos de Dealul Mare, las provincias de Buzau y Prahova, con centros famosos en Tohani, Mizil, Urlati, Valea Calugareasca, etc., sumando otras 25 000 hectáreas, en que también son preponderantes las variedades superiores. En conjunto, los dos grandes viñedos de la curvatura de los Cárpatos representan casi un cuarto de la superficie vitícola total del país.
Más al Norte, en la Meseta de Moldavia, las viñas de los departamentos de Iasi y Vaslui incluyen algunos viñedos famosos: Cotnari, Iasi y Husi. En Dobrogea, sobre todo en Murfatlar, en Niculitel (en el Norte de la región) y en Ostrov (en el Sur), que produce sobre todo uvas de mesa, predominan también las variedades superiores. 
En Transilvania, son importantes : el viñedo de Arad (Pancota, Siria, Ghioroc), los viñedos de la cuenca de los ríos Mures y Tarnave (Ighiu, Cricau, Craciunel, Jidvei), y más al Norte, las viñas situadas entre las ciudades de Oradea y Satu Mare (Oradea, Diosig, Valea lui Mihai, Marghita). 

La industria del vino cuenta con numerosos centros de producción modernos, ubicados en las zonas vitícolas: Iasi, Cotnari, Husi, Focsani, Cotesti, Calea Calugareasca, Murfatlar, Dragasani, Pancota (departamento de Arad), Jidvei (departamento de Alba), etc.

Mucho ganado se cría en los departamentos de Suceava, Bihor y Cluj. Las producciones más reducidas se registran en los departamentos de Tulcea, Calarasi y Mehedinti.

El aumento del número de ganado porcino se ha dado principalmente en las provincias con peso en el cultivo de cereales. El sector privado sigue ocupando el primer lugar en la existencia total del ganado porcino.
El levantamiento del embargo impuesto a Yugoslavia ha permitido la reanudación de las exportaciones hacia este país. Otros compradores fueron Rusia (el principal mercado de exportación), la República de Moldavia, la Antigua República Yugoslava de Macedonia, Letonia y Croacia.
 

Macroeconomía

El PIB registrado entre el 01.01 y el 30.09 de 2004 fue de 38,625 millones de euros, creciendo un 8,1% frente al período similar del año anterior; los principales componentes del PIB: los servicios (43,3%), la industria (29,9%), la agricultura, piscicultura y la silvicultura (11,6%) ºi construcción (5%). 

En 2003, el Producto Interior Bruto de Rumanía significó, en la moneda europea, 46,700 millones de euros, registrando un crecimiento del 4,9% frente al año precedente. El PIB per cápita fue de 2.113 euros. 

Los principales sectores económicos son la industria energética, la metalurgia, la industria constructora de maquinaria, la industria química y petroquímica, la industria ligera, el sector de la construcción, la agricultura y la industria alimenticia. 

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, las exportaciones de Rumanía en 2004 sumaron 18,934 millones de euros, aumentando en el 21,3 % frente al año anterior. El mayor peso específico del total de las exportaciones en 2004 ocuparon las ropas de vestir y los materiales textiles (22,3), seguidos por el grupo de productos de maquinaria y dispositivos mecánicos, equipo, aparatos y equipamientos eléctricos, equipos de grabación en audio y vídeo (17,6%), los productos siderúrgicos (15,4) productos minerales, productos petroleros, minerales, carbón, cemento, sal ( 7,2%), calzado (6,5%), medios y materiales de transporte (6,3%). Estas mercancías han representado un 75,3% del total de las exportaciones. 

En comparación con el año 2003, el valor de las exportaciones hacia los países de la Unión Europea ha aumentado en un 20,1%, con un peso de un 72,9% del total de las exportaciones en Rumanía. En el año 2004, los primeros diez socios comerciales en el desarrollo de las exportaciones ( que suman un 74,1% del total) fue Italia (un 21,3% del total), Alemania (un 15%), Francia (un 8,5%), Turquía (un 6,9%), Gran Bretaña (un 6,7%), Hungría (un 3,8%), Holanda (un 3,2%), Austria (un 3,1%), los EEUU (un 2,9%) y Grecia (un 2,7%). 

También en 2004, las importaciones de Rumanía sumaron 26,28 miles de millones de euros, un 24% mas que el año 2003. En cuanto a la estructura de las importaciones, las primeras seis secciones de mercancías (un 75,4% del total de las importaciones) fueron representadas por dispositivos mécanicos, equipos eléctricos, grabadoras de sonido e imágenes (un 23,8% del total), productos minerales (13,4%), ropa, textiles ( 12,6%), medios de transporte (9,3%), productos metalúrgicos (8,4%), productos de industria química (7,9%). 

En comparación con el año 2003, el valor de las importaciones procedentes de los paises de la Unión Europea aumentó en un 19,8% y representan un 64,9% del total. Los paises asociados en el desarrollo de las importaciones en el 2004, fueron Italia (17, 2% del total de las importaciones), Alemania (un 14,9%), Francia (7,1%), Federación Rusa (6,8%), Turquía (4,2%), Austria (3,5%), Gran Bretaña (3,3%), China (3,3%), Hungría (3,2%) y los EEUU (2,9%). 

Tipo de cambio: El tipo de cambio de la moneda nacional en relación con el EURO, el 1.5.2005 era 36.207 lei (-6% en comparación con 31.12.2003), y en relación con el USD estaba el pasado 1.5.2005 de 28.019 lei (+4% que el 31.12.2003). 

Los primeros dos meses de 2005, el leu se ha apreciado sensiblemente en relación con el euro y el dólar norteamericano, registrando a la vez fluctuaciones poco habituales para Rumanía (hasta unos 35.500 lei por un euro y 27500 lei por 1USD) a raíz de la política no intervencionista del Banco Nacional de Rumanía y de las entradas masivas de capitales extranjeros, con miras a la liberalización de la cuenta de capital, cuando los no residentes puedan tener en Rumanía depósitos bancarios a corto plazo en la moneda local, el leu.