1.- Introducción Introducción La economía de Rumania es economía
de mercado.
Es ya conocido el hecho de que en Rumania se registraron
fuertes desequilibrios que dominaron y retrasaron los procesos de transformación
económica. Si bien a comienzos de la transición, los países
del Este seguían compartiendo una herencia en gran parte común,
al mismo tiempo presentaban notables diferencias. Precisamente estas diferencias
han determinado desiguales condiciones de partida, han influido de manera
decisiva en la viabilidad de las estrategias de transformación sistémica
y han marcado la vulnerabilidad de sus economías, el margen de maniobra
de las políticas económicas o las estructuras e intereses
de los grupos sociales emergentes.
En el caso que nos ocupa, como venimos señalando, el cambio del sistema se quedó atrás en comparación con los demás países del bloque soviético. Se ha desaprovechado el clima económico favorable de los años noventa. Los problemas internos, la corrupción, la falta de reformas adecuadas, hicieron lento el proceso de reestructuraciones y privatizaciones. Rumanía es el país de la región, con menos renta per cápita, y tiene una economía atrasada, en la que el 20% de su producción proviene aún de la agricultura, comparado con el 14% de Bulgaria, y donde se ha tardado mucho en abordar una estabilización económica a la manera del FMI (Fondo Monetario Internacional.) (Ahijado, M., 1999, 186.) La única ventaja que Rumanía tiene en la región es la desembocadura del Danubio, río navegable que cumple un papel de eje de comunicaciones. Los canales Danubio-Mar Negro y Main-Rhin determinan la reorientación de los intereses de los Estados hacia la desembocadura del Danubio. Al constituirse el eje fluvial Rótterdam-Constanta, se pueden establecer nuevos valores geopolíticos que podrían ayudar a Rumania a cambiar de imagen en Europa. Al mismo tiempo, ese vínculo se convierte en el eje de revalorización sumamente favorable de la región de Dobrogea desde una perspectiva de desarrollo económico, bajo el aspecto de una zona libre que supera su importancia estrictamente nacional. En consecuencia, el Danubio cobra un papel fundamental en la actual configuración de Europa, y Rumania tendrá que afirmar claramente su posición geopolítica que le confiere la nueva realidad. Además, el país comparte frontera con Hungría, ya miembro de la UE, lo que la acerca a la Unión, de alguna manera, y atenúa su condición periférica. Y, aunque parezca menor, el idioma, de raíz latina, es un vínculo muy fuerte que une a Rumanía con el corazón histórico de Europa. Con todo, aunque lentamente, en los 15 años transcurridos, se han operado cambios importantes en las especializaciones características del modelo soviético. La industria ha perdido protagonismo en la estructura económica, sobre todo en las grandes industrias pesadas, en beneficio del sector servicios. Cada vez más, la rápida expansión registrada por las actividades de servicios constituye una de las transformaciones económicas y sociolaborales de mayor calado. Se ha asistido a una redistribución
de recursos que, en general, ha beneficiado a aquellas ramas industriales
más intensivas en la utilización de fuerza de trabajo barata
y más conectadas a la demanda final. El potencial productivo descansa
en actividades y tecnologías que, procedan de la etapa soviética
o sin estar vinculadas con aquel periodo, se caracterizan por consumir
recursos naturales y trabajo barato y por encontrarse situadas en los segmentos
de media y baja densidad tecnológica. Particularmente, Rumania junto
a Bulgaria, se consolidó como una periferia atrasada, separada del
desarrollo de los países capitalistas por una brecha estructural,
que suministra a los mercados occidentales productos agrarios o artículos
industriales estandarizados, importa una cantidad creciente de bienes y
servicios procedentes de esos mercados, absorbe un volumen moderado de
inversiones extranjeras directas, de limitado alcance tecnológico,
y apenas tiene acceso a los recursos financieros internacionales.
Rumanía se encuentra ante el reto de su
integración en la Unión europea, prevista para el año
2007.
Por su parte, la inflación, aun siendo elevada, viene registrando una tendencia a una notable disminución, ya que del 55% en 1999 y del 45,7% al final del año 2000, descendió hasta el 22,5% al final de 2002, y al 14,1% en 2003. Efectivamente, entre todos los países del Este europeo, la inflación de Rumanía ha sido la más alta durante los últimos años, aunque se ha atenuado en 2004 llegando a 9,4%. El déficit público era del 2,9% del PIB en 2002, del 2,5% en 2003 y 1,2% en 2004. Mientras la deuda pública representó en el año 2002 el 28,3% del PIB hasta llegar al 10,9% en 2004. La balanza comercial rumana presenta un balance negativo, que no es compensado por las importantes remesas de los emigrantes. Según datos del año 2003, España
fue el quincuagésimo primer proveedor de Rumanía y se situó
en el quincuagésimo lugar entre los países clientes de Rumanía.
La magnitud de los intercambios comerciales es aun modesta, aunque se encuentra
en fase de crecimiento. De otra parte, España ocupa el lugar decimosexto
entre los países inversores en Rumanía.
Agricultura e industria alimentaría
Usos de la tierra
Estructuras de las explotaciones agrarias
Producción y utilización
La evolución del sector ganadero ha sido
bastante diferente a la de los productos vegetales. Después de caer
considerablemente, el descenso en el tamaño de los rebaños
ahora parece haberse ralentizado. La producción láctea se
ha recuperado ostensiblemente desde 1993 y superó los 5 millones
de toneladas en 1997. El número de reses siguió descendiendo
en 1997, a pesar de un nuevo aumento de la producción. La cabaña
porcina siguió bajando en 1997 mientras que la aviar se estabilizó
en los últimos tres años, lo mismo que la producción.
El consumo total de carne es de 55 kg per cápita (frente a 62 en
1989), de los que más de la mitad corresponden a carne de porcino.
La balanza comercial rumana es negativa, como la
balanza comercial agroalimentaria, pero su cuota en el déficit global
comercial disminuyó del 38% al 4% entre 1993 y 1996. La distribución
regional de los flujos comerciales agroalimentarios muestra que el mercado
más importante para las importaciones rumanas es la UE, con un 55%.
En cuanto a las importaciones, la UE es el principal socio comercial (50%).
Sorprendentemente, los países de Europa central son en estos momentos
socios económicos menos importantes, pero las importaciones procedentes
de los Nuevos Estados Independientes van en aumento (16%). En la estructura
del comercio agroalimentario predominan los productos alimenticios y las
bebidas, que son los principales responsables del déficit agroalimentario,
mientras que la balanza comercial de productos de origen animal ha sido
permanentemente positiva desde 1993. La mejora de la balanza comercial
agraria se debe casi exclusivamente a los cereales, que volvieron a tener
un resultado positivo en 1995.
Los sectores abastecedor y transformador Aunque el empleo de insumos cayó drásticamente
desde 1989, una cierta recuperación puede apreciarse a partir de
1994. Hasta 1997, la industria de producción estaba organizada alrededor
de “integradores” y “agromecs”, estas últimas eran empresas que
suministraban servicios de mecanización a los agricultores. Los
“integradores”, que suministraban a los agricultores fertilizantes, plaguicidas,
semillas e incluso créditos, también disfrutaban de una posición
de monopolio en la adquisición de cereal. Casi todo el trigo era
comprado por Romcereal. Su presencia era vista como un obstáculo
para el desarrollo de industrias agrarias competitivas de insumos y de
transformación.
Política de apoyo a la agricultura Hasta principios de 1997, existió un sistema de precios mínimos garantizados para los productos de “importancia nacional”, sobre todo, el trigo, la leche, el cerdo y el pollo. Para beneficiarse de ese sistema, los agricultores tenían que vender su producción a los “integradores”. Siguiendo las recomendaciones del Banco Mundial, este sistema fue abolido y los precios de todos los productos agrarios ahora pueden considerarse plenamente liberalizados. El Gobierno introdujo un sistema de subvenciones a los insumos basado en talones distribuidos a los agricultores que podían intercambiarse para pagar cualquier tipo de insumos y labores mecánicos. Una política de crédito limitada y el apoyo a las zonas menos favorecidas parecen ser herramientas importantes para sectores específicos (por ejemplo, ganado bovino, carne de porcino, remolacha azucarera, etc.). Las condiciones naturales de Rumanía son favorables al desarrollo de todos los sectores de la agricultura. Dos terceras partes del territorio las forman llanuras y colinas, de pendientes dulces, aptas para las faenas mecaniza Una imagen más sugestiva del potencial agrícola rumano resulta del peso en la superficie agrícola y arable de Europa. Rumanía tiene casi un cuarto de la superficie agrícola de los países centro y esteuropeos y el 10,65% de la de la UE; en cuanto a la superficie arable, las cifras son 23% y 12,6%, respectivamente. La Ley del Fondo de Terrenos, promulgada en 1991, devolvía la tierra a los propietarios de derecho o a sus sucesores, dando así una nueva motivación a la revivificación de la agricultura. La Asociación de Granjeros de Rumanía cuenta con agrónomos que han creado granjas agrícolas de rendimiento, para superar las dificultades que tiene la agricultura. No son pocos, pero de todos modos insuficientes, a causa de las estructuras, las relaciones económicas y el marco legislativo que se han arreglado bastante tarde. Parte de ellos han empezado de la nada, tomando en 1992-93 créditos de la antigua "Romcereal“, sin garantías, sólo a base de contratos de entrega de los productos. Asimismo, han tomado en arrendamiento tierra de diferentes propietarios, sobre todo en la Llanura de Baragan. Al decidir el Gobierno rumano la concesión de créditos bancarios a un tipo del interés del 15% para la compra de utillajes, no se perdieron esta oportunidad. Con créditos BERD, a través del Banco Agrícola, se compraron incluso utillajes de importación. Se constituyó el Fondo de Garantía
del Crédito Rural (FGCR), con el fin de garantizar los créditos
a plazo mediano y largo concedidos por los bancos comerciales para hacer
inversiones en la agricultura y la industria alimentaría.
Reforma del sector agroalimentario La agricultura es una prioridad estratégica nacional del desarrollo socioeconómico de Rumanía. La puesta en práctica de una reforma a fondo en la agricultura ha sido la prioridad de política agrícola del Programa socioeconómico a corto plazo del Gobierno de Rumanía. Con objeto de disminuir las presiones inflacionistas sin poner en peligro la producción agrícola, se han tomado una serie de medidas para: a) estimular la producción agrícola
(inclusive mediante la suspensión del impuesto agrícola);
El objetivo de las políticas agrícolas
y de desarrollo rural es formar las explotaciones agrícolas familiares
comerciales apoyando la productividad y la competitividad, con vistas a
garantizar la seguridad alimentaría.
El plan estratégico de desarrollo a breve y medio plazo del puerto de Constantza incluye también un proyecto concerniente a la construcción de un terminal para cereales con una capacidad de 4,5 millones de toneladas al año. También allí habrá de construirse un centro para piensos compuestos. El costo se estima en unos 60 millones de dólares y la financiación corresponderá al Banco Mundial. El proyecto de la estructura del terminal comprende un silo de cereales de 120 000 toneladas, un depósito horizontal de 20 000 toneladas, atracaderos de carga y descarga, dársena para naves de hasta 60 000 toneladas (tonelaje bruto), terminal de vía férrea, espacios para chalanas de 2 000 toneladas, etc. La Comisión Europea ha apoyado la creación
de servicios de extensión, consultoría agrícola e
información para los granjeros rumanos sobre las producciones, las
superficies de cultivo y los precios de los productos agrícolas.
Rumanía es un país exportador de preparados de frutas. Entre los principales importadores figuran Austria, Alemania, Bélgica y Canadá. Los viñedos más extensos del país
se encuentran en las zonas de las colinas. Una primera zona, que se extiende
desde la provincia de Vrancea hasta el Este del Valle de Barlad, en la
provincia de Galati, comprende más de 50 000 has de vid superior
en un 80%. Famosos son los viñedos de Panciu, Jaristea, Odobesti,
Cotesti, y más al Este, los de Nicoresti e Ivesti. A continuación,
hacia el Oeste se extiende la zona de los viñedos de Dealul Mare,
las provincias de Buzau y Prahova, con centros famosos en Tohani, Mizil,
Urlati, Valea Calugareasca, etc., sumando otras 25 000 hectáreas,
en que también son preponderantes las variedades superiores. En
conjunto, los dos grandes viñedos de la curvatura de los Cárpatos
representan casi un cuarto de la superficie vitícola total del país.
La industria del vino cuenta con numerosos centros de producción modernos, ubicados en las zonas vitícolas: Iasi, Cotnari, Husi, Focsani, Cotesti, Calea Calugareasca, Murfatlar, Dragasani, Pancota (departamento de Arad), Jidvei (departamento de Alba), etc. Mucho ganado se cría en los departamentos de Suceava, Bihor y Cluj. Las producciones más reducidas se registran en los departamentos de Tulcea, Calarasi y Mehedinti. El aumento del número de ganado porcino
se ha dado principalmente en las provincias con peso en el cultivo de cereales.
El sector privado sigue ocupando el primer lugar en la existencia total
del ganado porcino.
El PIB registrado entre el 01.01 y el 30.09 de 2004 fue de 38,625 millones de euros, creciendo un 8,1% frente al período similar del año anterior; los principales componentes del PIB: los servicios (43,3%), la industria (29,9%), la agricultura, piscicultura y la silvicultura (11,6%) ºi construcción (5%). En 2003, el Producto Interior Bruto de Rumanía significó, en la moneda europea, 46,700 millones de euros, registrando un crecimiento del 4,9% frente al año precedente. El PIB per cápita fue de 2.113 euros. Los principales sectores económicos son la industria energética, la metalurgia, la industria constructora de maquinaria, la industria química y petroquímica, la industria ligera, el sector de la construcción, la agricultura y la industria alimenticia. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, las exportaciones de Rumanía en 2004 sumaron 18,934 millones de euros, aumentando en el 21,3 % frente al año anterior. El mayor peso específico del total de las exportaciones en 2004 ocuparon las ropas de vestir y los materiales textiles (22,3), seguidos por el grupo de productos de maquinaria y dispositivos mecánicos, equipo, aparatos y equipamientos eléctricos, equipos de grabación en audio y vídeo (17,6%), los productos siderúrgicos (15,4) productos minerales, productos petroleros, minerales, carbón, cemento, sal ( 7,2%), calzado (6,5%), medios y materiales de transporte (6,3%). Estas mercancías han representado un 75,3% del total de las exportaciones. En comparación con el año 2003, el valor de las exportaciones hacia los países de la Unión Europea ha aumentado en un 20,1%, con un peso de un 72,9% del total de las exportaciones en Rumanía. En el año 2004, los primeros diez socios comerciales en el desarrollo de las exportaciones ( que suman un 74,1% del total) fue Italia (un 21,3% del total), Alemania (un 15%), Francia (un 8,5%), Turquía (un 6,9%), Gran Bretaña (un 6,7%), Hungría (un 3,8%), Holanda (un 3,2%), Austria (un 3,1%), los EEUU (un 2,9%) y Grecia (un 2,7%). También en 2004, las importaciones de Rumanía sumaron 26,28 miles de millones de euros, un 24% mas que el año 2003. En cuanto a la estructura de las importaciones, las primeras seis secciones de mercancías (un 75,4% del total de las importaciones) fueron representadas por dispositivos mécanicos, equipos eléctricos, grabadoras de sonido e imágenes (un 23,8% del total), productos minerales (13,4%), ropa, textiles ( 12,6%), medios de transporte (9,3%), productos metalúrgicos (8,4%), productos de industria química (7,9%). En comparación con el año 2003, el valor de las importaciones procedentes de los paises de la Unión Europea aumentó en un 19,8% y representan un 64,9% del total. Los paises asociados en el desarrollo de las importaciones en el 2004, fueron Italia (17, 2% del total de las importaciones), Alemania (un 14,9%), Francia (7,1%), Federación Rusa (6,8%), Turquía (4,2%), Austria (3,5%), Gran Bretaña (3,3%), China (3,3%), Hungría (3,2%) y los EEUU (2,9%). Tipo de cambio: El tipo de cambio de la moneda nacional en relación con el EURO, el 1.5.2005 era 36.207 lei (-6% en comparación con 31.12.2003), y en relación con el USD estaba el pasado 1.5.2005 de 28.019 lei (+4% que el 31.12.2003). Los primeros dos meses de 2005, el leu se ha apreciado sensiblemente en relación con el euro y el dólar norteamericano, registrando a la vez fluctuaciones poco habituales para Rumanía (hasta unos 35.500 lei por un euro y 27500 lei por 1USD) a raíz de la política no intervencionista del Banco Nacional de Rumanía y de las entradas masivas de capitales extranjeros, con miras a la liberalización de la cuenta de capital, cuando los no residentes puedan tener en Rumanía depósitos bancarios a corto plazo en la moneda local, el leu. |