1.- Datos básicos Datos Básicos Nombre Oficial: Rumanía.
Rumanía está situada en la Europa
Suroriental y forma parte de los Balcanes. Los Cárpatos atraviesan
el país, formando un inmenso arco bordeado por colinas y altiplanos.
El Danubio se adentra en el país a lo largo de 1.075 Kms., casi
las dos terceras partes de su longitud total y desemboca en el Mar Negro.
Bucarest, la capital, es una ciudad donde predomina la vegetación, con numerosos parques y jardines y bellas casas antiguas, sin olvidar un museo al aire libre muy especial, el "Muzeul Satului", que agrupa unos 300 edificios auténticos de todos los rincones del país.
A raiz de las dos guerras llevadas entre los años
101-102 y 105-106, el emperador Trajano transforma Dacia en provincia romana.
Antes de mediados de los años 270-275, cuando el Imperio romano
retira el ejercito romano y la administración, Dacia conoce transformaciones
sistemáticas que la incluirán en el mundo romano.
Las fuentes bizantinas atestiguan presencias proto-rumanas en los siglos VII y VIII, pero la primera formación estatal encabezada por un rumano es la del duque Gelu, situada en el espacio intercarpático, atestiguado en la crónica Gesta Hungarorum a finales del siglo X. A comienzos del siglo XII, después de la conquista del espacio intercarpático por los húngaros y su cristianización, se forma el principado de Transilvania. La formación de los principados medievales rumanos de Moldavia y Valaquía, se produce dos siglos y medio más tarde, entre 1330 y 1350. A pesar de que el espacio rumano esta situado en la parte periférica de Europa, el mismo ha compatrido los valores europeos de sus tiempos, de los cuales el cristianismo es el más impregnante. El cristianismo ortodoxo se ha divulgado en Valaquía bajo la influencia del mundo bizantino. Entre los siglos XIV y XVI, príncipes como Mircea el Viejo, Esteban el Grande, Vlad el Empalador, Iancu de Hunedoara se unieron a las alianzas cristianas de Europa dirigidas contra la ascensión del Imperio Otomano. A lo largo del siglo XVI, el Imperio Otomano controlaba los Balcanes, Asia Menor, el norte de Africa, el Oriente Medio y había llegado a las puertas de Viena. Por más de medio milenio, el espacio rumano estuvo la influencia del modelo cultural otomano. Los primeros intentos de escapar del control turco y de volver a los valores europeos se producen desde principios del siglo XVII, durante el reinado de los principes Miguel el Valiente, Serban Cantacuzino, Constantin Brâncoveanu, Dimitrie Cantemir. Durante el período fanariota, en el siglo XVIII, se profundiza la crisis política, social y económica del mundo otomano, y la reorientación hacia Europa Occidental era considerada una posibilidad de salir de esta crisis. Desde el punto de vista político– militar, las alianzas austro–rusas a las cuales se adhierieron algunos príncipes rumanos, comienzan a empujar el Imperio Otomano fuera del espacio de Europa del sudeste. A principios del siglo XIX, el siglo de las naciones, en el espacio rumano también penetran las ideas del romanticismo. Los debates relacionados con el futuro estado rumano contemplaron la unión de Moldavia con Valaquía y la creación de las instituciones que hicieran funcional este nuevo estado. Gracias a las reformas emprendidas durante el reinado del rey Carlos I de Hohenzollern-Sigmaringen (1866-1914), la segunda mitad del siglo XIX fue uno de las más prósperos períodos de la historía de Rumanía. A finales de la segunda guerra mundial, en 1918, los territorios de Rusia y Austro–Hungría habitados en su mayoría por rumanos se unieron al Reino de Rumanía y formaron lo que en la época se denominó “Rumanía Grande”. El crecimiento económico y político de Rumanía continuó entre las dos guerras mundiales, durante los reinados del rey Fernando I (1914-1927) y Carlos II (1930-1940). La industria rumana registra un salto cuantitativo y cualitativo, sobre todo el en sector extractivo, siderurgico, de las construcciones de máquinas. La estabilidad política permitió la mejora del nivel de vida, sobre todo por las inversiones extranjeras. El régimen político de la democracia liberal y la propiedad privada constituyeron los fundamentos de la sociedad rumana libre. Pero en el siglo XX, “el siglo de los extremos”,
Rumanía también estuvo afectada por el totalitarismo. Primero,
el fascismo que se afirmó con fuerza en las decádas de los
30 y los 40, y durante el régimen del mariscal Ion Antonescu. Después
de la segunda guerra mundial, se instaura la dictadura comunista con apoyo
directo del ejercito soviético. El fascismo y sobre todo el comunismo
estuvieron marcados por deportaciones y asesinatos de centenares de miles
de personas, además de los traumas de la guerra.
Relieve: Distribuidos gradualmente, los Montes Cárpatos (un 31% de la superficie de Rumanía) se encuentran en el centro del país, bajo la forma de un arco. La altitud máxima es de 2.544 metros (El Pico Moldoveanu, de los Montes Fãgãraº). Los Cárpatos rodean la Meseta Transilvania (la altitud 400-600 metros) y continúan al este y al sur de los Subcárpatos (altitudes de 1000-1500 metros). Al oeste se encuentra la Llanura de Occidente (altitud 300-400 metros), al este y sud –este se encuentra la Meseta de Moldavia y la Llanura de Baragan (altitud de 400-600 metros). Entre los Montes de Cárpatos y el Danubio se encuentra la Llanura Rumana. Aguas:
-Lagos: Hay unos 3.500 lagos (incluidos los estanques), de los cuales 2.000 son naturales (i200 glaciales). Los más importantes son las lagunas y los lagos de la costa del Mar Negro (Razim y Sinoie), y el mayor lago glacial es Bucura. Otros lagos: Techirghiol, Siutghiol, Vidra, Brateº, etc. Entre los lagos artificiales, los más importantes son los de plantas hidroenergéticas Portile de Fier I y II, en el Danubio, igual que el de Izvorul Munteluir, Vidraru y Stânca-Costeºti. Clima: Templado-continental de tipo transitorio, específico de Europa Central, con 4 estaciones claramente diferenciadas. Sin embargo, los últimos años hay una tendencia a pasar bruscamente del verano al invierno, el otoño y la primavera se ham hecho más cortos. Existen en varias regiones ligeras variaciones climáticas, inducidas por influencias oceanicas (en el oeste de Rumanía), mediterranea (en el sud – oeste) y continental en el este. La temperatura media durante el invierno es de 3 grados bajo cero, en verano de 22-24 grados Celsius. Entre el norte y el sur de Rumanía hay una diferencia de temperatura de 3 grados Celsius (la media anual en el sur de 11 grados Celsius, y 8 grados en el norte). Las precipitacines son más abundantes los meses de mayo y junio, y más débiles durante el mes de febrero. La zona del oeste, influenciada por el clima mediterráneo, es un 50% más rica en precipitaciones que las zona este. El este y el sud-este están afectados durante el invierno por los fríos vientos del este. Los últimos años, Rumanía ha conocido fenómenos meteorológicos poco habituales en nuestro país, muchos de ellos saldados con victimas y grandes daños materiales, como devastadoras tormentas, inundaciones, tornados u olas de calor seguidas por sequías prolongadas. El periodo más largo de tiempo soleado, más de 2.400 horas al año, se registra en la costa rumana del Mar Negro, en la zona de Sfântu Gheorghe, en el Delta del Danubio. Vegetación: Los terrenos arables representan un 39% de la superficie del país, los bosques un 28% (casi 6,7 millones de hectáreas), los pastos un 20,5%, las aguas y los estanques casi un 4%. La vegetación está distribuida en terrazas, según las características de suelo y clima. A causa de las desforestaciones excesivas, aparecieron fenómenos típicos de desertificación sobre zonas bastante amplias, sobre todo en el sur del país, y unas 400 mil hectáreas de bosques se están viendo afectadas a lo largo del tiempo por la contaminación y el efecto invernadero Fauna: Está distribuida en función de los niveles de vegetación y todavía es bastante rica en comparación con el resto de Europa. Las especies que se pueden encontrar en Rumanía son el rebeco, el lobo, el jabalí, las gamuzas, los ciervos, el bisonte, el oso, el lince, el gato montés, los zorros, los faisanes, el urogallo, el águila real y las decenas de especies de pájaros, ánades y peces, muchas de ellas bastante raras, del Delta del Danubio. Areas protegidas: Existen centenares de
areas protegidas, que suman 1,2 millones de hectáreas (más
de un 5% de la superficie de Rumanía): 3 reservas de la bioesfera
patrimonio de la UNESCO (El Delta del Danubio, el Parque Nacional Retezat
y el Parque Nacional los Montes de Rodna), 14 parques nacionales y naturales,
además de numerosas reservas para la conservación científica
de la naturaleza, monumentos de la naturaleza y reservas naturales.
Transportes: Sita en el sud-este de Europa Central, Rumanía es un punto de enlace de los intercambios económicos internacionales entre el norte y el sur del continente, y entre Europa Occidental y Oriente Medio. Transporte ferroviario – El mayor centro ferroviario de Rumanía es Bucarest, de donde salen 7 lineas maestras, de las cuales la mayor parte está representada por rutas interncaiconales hacia Bulgaría, Serbia Montenegro, Hungría, Ucrania, La República de Moldavía, pero también hacia el Puerto de Constanta, a la costa del Mar Negro. Las vías de ferrocaril de Rumanía tienen 11 mil kilómetros de largo y casi 4 mil son electrificadas. En la actualidad se están ejecutando amplios trabajos de modernización en las líneas mas importantes con el fin de incrementar la velocidad media de desplazamiento y el confort de los viajeros Transporte por carretera – Las carreteras públicas de Rumanía suman casí 200 mil kilómetros de largo, de los cuales 211 kilómetros son autopistas, 14.700 km son carreteras nacionales, 36.000 km carreteras departamentales, el resto siendo carreteras del interior de las localidades. drumuri judeþene. Gran parte de las carreteras nacionales utilizadas en el tráfico internacional de personas y de mercancías fueron modernizadas o están en vía de modernización. Igual que en el caso de las vías de ferrocaril, Bucarest es el principal punto de enlace del transporte por carretera de Rumanía. Transporte naval – Sobre el Danubio marítimo, rio abajo desde el puerto de Braila, pueden circular buques con un máximo de 7 metros de calado, y en el Danubio fluvial, esto es río arriba desde el puerto de Braila, pueden circular buques de 2,5 metros de calado como máximo. Practicamente, se pueden efectuar transportes navales entre el puerto marítimo de Constanta (sud – este) y Rotterdam gracias al Canal Danubio–Mar Negro y al Canal Reno–Main–Danubio. En suma, en Rumanía hay 35 puertos, entre cuales 3 son maritimos, 6 mixtos y 26 fluviales. El mayor puerto es Constanta, donde se efectúan un 60% de las operaciones comerciales exteriores. Transporte aéreo – El principal aeropuerto
de Rumanía es “Henri Coandã”, se encuentra 10 km norte de
Bucarest. Otros aeropuertos, muchos de ellos internacionales, se encuentran
en Craiova, Timiºoara, Arad, Oradea, Sibiu, Cluj-Napoca, Satu Mare,
Baia Mare, Târgu Mureº, Bacãu, Iaºi, Suceava, Tulcea,
Caransebeº y Constanþa.
Disfrutando de un clima y un relieve propicios, Rumanía exhibe una gran oferta turística: la costa del Mar Negro, el Delta del Danubio, los centros vacacionales en los Cárpatos, los centros balnearios, los monasterios de las provincias de Bucovina (N-E) o de Oltenia, los asentamientos de raíces de cultura y civilización milenarias en las comarcas de Transilvania o el Maramures (centro y norte de Rumanía, respectivamente) . La costa rumana del Mar Negro es uno de los más
concurridos destinos estivales de Rumanía. De hecho, en los últimos
años, ha vuelto a centrar la atención de los más importantes
operadores turísticos de Occidente.
Cabe señalar que, en términos genéricos, la temporada turistica –pensando en el turismo internacional– se abre en abril, cuando acuden a seguir tratamientos balnearios los primeros grupos de visitantes extranjeros, y culmina a principios de octubre. Sito en el extremo oriental de Rumanía,
el Delta del Danubio es una de las más extensas áreas húmedas
del mundo y, desde luego la más extensa zona de juncales del planeta,
siendo a la vez el habitat predilecto de las aves migratorias. Según
los últimos censos, hay mas de 330 especies de aves en el área
rumana del Danubio, algunas de los cuales fueron proclamadas aves protegidas,
verdaderos monumentos de la naturaleza.
Sin perjuicio de la temporada, el Delta del Danubio es un destino adecuado, en sus múltiples variantes, para el turismo especializado, como son: el turismo científico, el turismo de aventura, el turismo rural, o cultural – educativo. Durante los meses de invierno aumenta el interés por las estaciones de montaña de Rumanía, muy especialmente si ofrecen facilidades para esquiar. Así, hay más de 400 localidades en donde se han acondicionado pistas esquiables, no obstante apenas unas pocas cuentan con instalaciones de alumbrado nocturno y nieve artificial. Los más concurrridos son Poiana Brasov y el collar de centros turísticos ubicados entre las vertientes montañosas a lo largo del Valle del río Prahova (de 120 a 150 km. al Norte de la Capital del país), Sinaia, Buºteni, Azuga ºi Predeal. Conviene mencionar también estaciones como Arieºeni, en el departamento de Alba (centro de Rumanía), Semenic, en el departamento de Caraº-Severin (sud-oeste), Bocºa y Mogoºa en el departamento de Maramureº (norte) y Vatra Dornei en el departamento de Suceava (norte). Los catálogos de los grandes tour–operadores extranjeros incluyen ofertas de vacaciones y tratamiento de varios balnearios de Rumanía. El sector, con sus 30 mil plazas de alojamiento, representa un componente importante de la oferta turística rumana. Las aguas minerales y termales, los barros con cualidades terapéuticas, las mofetas (las emanaciones naturales de dioxido de carbono), el clima templado y, no en último lugar, la costa rumana del Mar Negro, con su especial combinación de tratamientos, representan mas argumentos a favor del turismo de balneario de Rumanía. Los tratamientos de nuestro país cuentan con una larga tradición. En actualidad, en Rumanía hay más de 160 balnearios, de los cuales 40 son de interés nacional. La modernización de varios hoteles y de determinadas bases de tratamiento hicieron que algunos balnearios de Rumanía hayan vuelto al circuito turístico internacional: Bãile Herculane (sud-oeste), Bãile Felix (nor-oeste), Cãlimãneºti-Cãciulata ( en la parte sur), Covasna (centro), Sovata (centro), Saturn o Mangalia (las dos en la costa rumana del Mar Negro) son un ejemplo de esta recuperación. Muchos de los monasterios ortodoxos de Rumanía están inscritos en los itinerarios turísticos culturales. El aliciente más evidente de la zona de Bucovina son los monasterios con pinturas murales en el interior y exterior: Voronet, Sucevita, Moldoviþa, Humor y Arbore. Las pinturas murales de estos monasterios de Bucovina, con una antigüedad de cuatro siglos, están comparadas por los historiadores del arte con las obras murales de la Basilica de San Marcos de Venecia o de la catedral de Oriveto (Italia). No menos valiosos son los monasterios de Dragomirna y Putna, este último la necropolis del príncipe Esteban el Grande y Sagrado (1457-1504). En la parte sur de Rumanía hay varios monasterios muy interesantes, como Tismana del departamento de Gorj, Cozia en el departamento de Vâlcea, monumento de arquitectura del siglo 14 y punto de partida para la arquitectura de influencia bizantina de Valaquía. También en el departamento de Vâlcea se encuentra el monasterio Hurezi, fundado por el príncipe Constantin Brâncoveanu en el período 1690-1697 que está incluido en el patrimonio cultural mundial de la UNESCO. En el departamento de Arges, más exactamente en Curtea de Arges, está la Iglesia Domneascã, que forma parte del más antiguo conjunto de arte feudal conservado en su forma inicial y el monasterio Curtea de Arges, obra cumbre de la arquitectura medieval rumana, construido durante el reinado del príncipe Neagoe Basarab (1512-1521). Se encuentran aquí las tumbas de los primeros reyes de Rumanía, Carlos I y Fernando I. El monasterio Curtea de Arges es famoso por el mito de la creación de la balada popular rumana de Maese Manole en que se hace referencia concreta a esta construcción. La zona de Maramures (al norte) es fascinante por sus bellezas naturales, la riqueza etnofolclórica y la hospitalidad de sus habitantes. A lo largo de los siglos, los bosques aseguraron para los habitantes de Maramures materia prima para la aparición y el desarrollo de una verdadera civilizacion de la madera. Testimonios de esta civilización son las iglesias de madera y las impresionantes puertas de madera típicas de esta zona, verdaderas obras de arte popular. Además del arte de tallar madera, los turistas podrán constatar que cualquier hogar se transforma en ocasiones en una tejeduría en miniatura. En casa se produce todo: desde los elementos del traje típico que la gente aún suele llevar los domingos o los días de fiesta para ir a la iglesia, hasta las alfombras, objeto de artesanía, o las tradicionales mantas blancas con rayas blancas, negras y rojas. Un lugar que atrae muchos tursistas en el Cementerio Alegre de Sãpânta. Transilvania, con sus parajes culturales e históricos, representa otro gran atractivo turístico de Rumanía. Aquí podemos mencionar las poblaciones sajonas con iglesias fortificadas de Transilvania, las fortalezas dacias de los Montes Orãsie (oeste de los Cárpatos meridionales), el centro histórico de la ciudad de Sibiu o las ciudadelas medievales de Sighisoara Alba Iulia, Fãgãras y muchas otras.Conforme las estimaciones de la asociación Nacional de Turismo anual del año 2004 han visitado Rumanía a través de las agencias de viaje unos 3,6 millones de turistas, lo que representa un incremento del 28% en comparación con el 2003. Unos 3 millones de rumanos salieron en 2004 para el extranjero, también a través de las agencias de turismo, en un 10% más que en el 2003. El número total de extranjeros que entraron en Rumanía en el 2004 fue de 6,6 millones de personas, y el número de rumanos que salieron del país fue de 6,9 millones de personas. Según informa ANAT, el turismo interno registró en 2004 un incremento del 30% en comparación con el año 2003 en la costa rumana del Mar Negro y en un 22% en el turismo de montaña. El secretario de estado para turismo, Marius Sorin Crivtonencu, aprecia queen en 2005 habrá un crecimiento del 10% en el sector, respecto al año pasado. El turismo rumano en cifras - Hay unos 1.100 hoteles y 3.000 chaletes y pensiones
turísticas, con unas 175.000 plazas de alojamiento. Diez hoteles
están clasificados de cinco estrellas, unos 50 tienen cuatro estrellas
y unos 220 son de tres estrellas.
Tras la caída del régimen de Ceaucescu, Rumania se hundió en una profunda crisis económica y social y las autoridades rumanas no manifestaron una voluntad política suficiente para lanzarse en la vía de las reformas. Sólo a partir de las elecciones legislativas y presidenciales de noviembre de 1996 el nuevo gobierno empezó a aplicar un programa radical de estabilización macroeconómica y reformas estructurales. El informe de 1998 tenía en cuenta que Rumania había progresado poco en la instauración de una economía de mercado y que su capacidad para hacer frente a la presión competitiva y a las fuerzas del mercado se había deteriorado. Un año más tarde, el país sufría aún de la falta de una estrategia económica bien definida. Las perspectivas económicas no mejoraron básicamente en el 2000. El informe de 2002 constataba que Rumania no había progresado en términos de convergencia real con la UE por lo que se refiere al nivel de renta per cápita. El PIB per cápita, expresado en paridad de poder adquisitivo, sólo alcanzaba un 25% de la media de la UE en el 2001. El informe de 2003 deploraba una vez más que, a pesar del fuerte crecimiento económico, Rumania registrara pocos avances en este ámbito. A pesar de los resultados macroeconómicos poco brillantes, el informe de 2004 reconoce que se realizaron algunos progresos en el ámbito de la estabilización, contribuyendo así a una recuperación económica constante y a un reflujo de la inflación. El PIB per cápita alcanzó el 30% de la media de la UE en 2003. No obstante, las divergencias regionales tienden a aumentar y la renta per cápita en la región de Bucarest alcanza cerca del doble de la media nacional. Por lo que se refiere a la actividad económica, la economía se recupera poco a poco de la recesión de 1997-1999. En 1997, se registró una disminución del PIB del 6,1%. En 1998 el PIB cayó de nuevo un 4,8% y un 1,2% el año siguiente, debido esencialmente a la caída importante de la demanda interior. No obstante, Rumania registró un aumento del 1,8% de su actividad económica en 2000, poniendo así término a la recesión que supuso una reducción acumulada de su PIB equivalente al 13% desde 1997. Después de este modesto rebote en el 2000, el PIB progresó no menos del 5,3% en el 2001 y del 3,1% en el primer trimestre del 2002. Entre 2001 y 2003, el PIB rumano progresó cerca de un 5% anual, en particular gracias a una fuerte progresión del consumo de los hogares (7,1% en 2003), la inversión (9,2% en 2003) y las exportaciones. El informe 2003 constataba que el crecimiento de la economía rumana había alcanzado un 4,9% en 2002, siendo positiva por quinto año consecutivo en 2004, con un crecimiento medio del 0,8%. Sin embargo, desde mediados de 2003, el crecimiento rumano muestra señales de desequilibrio. A pesar de eso, la actividad económica sigue siendo constante y el PIB crece (6,6% en el primer semestre de 2004). Por lo que se refiere a la hacienda pública, la instauración de una disciplina presupuestaria en el sector público en 1997 fue un notable éxito. El déficit cayó al 3,7% del PIB, en vez del 4,9% previsto. Esta evolución continuó con un déficit del 3,3% en 1998. En 1999, el Gobierno hizo más rígida su política presupuestaria, con una reducción del déficit presupuestario consolidado, que redescendió al 3,8% del PIB. Después de varios años de saneamiento presupuestario constante, el déficit se estabilizó en el 4,5% del PIB en 2000 y pudo limitarse al 3,4% en 2001. Por otra parte, después de haber subido marcadamente, el cociente de la deuda pública pudo estabilizarse en 2000 y reducirse al 23,3% en 2001, cayendo progresivamente para alcanzar el 21,8% a finales de 2003. El informe 2004 constata que el déficit presupuestario sigue siendo elevado y que el déficit primario reapareció. La política de gasto adoptada por las autoridades rumanas siguió perjudicando al saneamiento presupuestario en 2003 y la disciplina presupuestaria se relajó algo. No obstante, el déficit presupuestario general consolidado pudo limitarse a aproximadamente el 0,6% del PIB para el primer semestre de 2004, dado que se estimó el déficit provisional para el año 2004 en el 1,6% del PIB. El presupuesto 2004 preveía por otra parte un déficit primario considerable (1,4% del PIB), pero las autoridades rumanas se esfuerzan en limitarlo al 0,1%. Los ingresos alcanzan el 30% del PIB y los gastos siguieron estables en el 32,3% del PIB. La política del Banco Nacional de Rumania (BNR) se orientó hacia la lucha contra la inflación por un control estricto de la base monetaria. Esta política alcanzó en parte su objetivo: ajustada anualmente, la tasa de crecimiento de los precios al consumo cayó del 177,5% en junio de 1997 al 50,8% en septiembre de 1998. A finales de 1998 la inflación era inferior al objetivo oficial. En 1999 la subida de precios alcanzó el 45,8%, o sea un nivel inferior a 1998. La inflación anual, que se calculaba aún en 45,7% en 2000, cayó a 34,5% en 2001. Del mismo modo, la inflación anual descendió mucho y alcanzó el 23% en julio de 2002. La reducción gradual de la tasa de inflación se confirmó posteriormente. La reducción gradual de la tasa de inflación continuó, situándose en el 17,8% en diciembre de 2002, cuando el objetivo oficial era del 22%, y reduciéndose aún más, sobre una base mensual, hasta el 14,2% en agosto de 2003. La tasa de inflación siguió cayendo y se estableció en el 14,1% a finales de 2003. Durante el primer semestre de 2004, los precios aumentaron un 12,8% por término medio con relación al año anterior, lo que confirma las previsiones del 9% de inflación para el conjunto del año. Sin embargo, la progresión de los salarios reales (8,9% para el primer semestre de 2004) amenaza con recalentar la demanda, poniendo a prueba la disminución de la inflación. Si oficialmente el tipo de cambio flota libremente, el Banco central intervino en varias ocasiones en el mercado para frenar la depreciación de la moneda nacional, sujeta a presiones cada vez más fuertes. Las autoridades estabilizaron el mercado de cambios y evitaron una grave crisis financiera. Hacia finales del verano de 1998, el grave deterioro del déficit corriente condujo al BNR a abandonar su política de apreciación real del tipo de cambio que contribuía a la lucha contra la inflación. Entre el final de octubre de 1998 y finales de junio de 1999 la moneda rumana perdió cerca de dos tercios de su valor nominal. El tipo de cambio bajó un tercio con relación al dólar entre octubre de 1999 y agosto de 2000, pero solamente un 13% con relación al euro. En el marco del régimen de flotación controlada, adoptada en 1999, el tipo de cambio es el principal instrumento empleado para frenar la inflación, mientras ello no amenace el equilibrio exterior. Gracias a la mejora de la situación exterior, la mejora de la productividad y la evolución más favorable de los salarios, el tipo de cambio real pudo recuperarse cerca de un 17% con relación al euro entre 1999 y 2001. El tipo aumentó un 2,4% con relación a la cesta dólar/euro en 2002. Esta política monetaria contribuyó a una desinflación progresiva y a una evolución del tipo de cambio real compatible con una balanza corriente exterior manejable. Por otra parte, en 2004 el proceso de remonetarización de la economía continuó, reflejando una confianza creciente en el sector bancario y la economía rumana en general. A finales de 2003 la masa monetaria suponía el 24,4% del PIB y sigue creciendo en 2004. El reforzamiento de la política monetaria implicó una subida espectacular de los depósitos, de los depósitos en lei, así como de los créditos concedidos a empresas y particulares. Para hacer frente a esta situación, el Banco Central aumentó los tipos directores en sucesivas ocasiones y aplicó medidas cautelares a 1 de febrero de 2004, moderando así el crecimiento de los créditos. Por otra parte, se aumentaron los coeficientes de reserva obligatorios para los depósitos en moneda extranjera. La balanza por cuenta corriente para 1997 se saldó con un déficit mayor del previsto. Su aumento rápido durante los primeros meses de 1998 suscitó grandes inquietudes. El primer semestre de 1999 se caracterizó por una reducción notable del déficit, que se redujo en aproximadamente un tercio con relación al mismo período de 1998, cayendo a más del 5,5% del PIB en 2000, para recortarse al 3,7% y registrar un nuevo deterioro que lo elevó al 5,9% en 2001. El informe 2003 observaba que el déficit de la balanza por cuenta corriente se había reducido mucho en 2002. Desgraciadamente, volvió a empeorar en el segundo trimestre de 2003, alcanzando un 2,9% del PIB estimado. Calculado en el 5,8% del PIB a finales de 2003, el déficit corriente se mantuvo a un elevado nivel durante el primer semestre de 2004. En el conjunto del período considerado para los informes sucesivos, el déficit corriente fluctuó en torno a una media del 5,2% del PIB. El informe 2004 observa por otra parte que la financiación del déficit exterior fue menos problemática gracias a la mejora de las condiciones de empréstito y los flujos de inversiones extranjeras directas (2,9% del PIB durante el período en cuestión). Por otra parte, las reservas del Banco Central volvieron a crecer en 2004, alcanzando 9.700 millones de euros a finales de julio. Por último, el cociente deuda exterior/PIB sigue siendo débil (alrededor del 34% del PIB) y la prima de riesgo sobre la deuda de Rumania disminuyó sensiblemente. En 1997 importantes reformas estructurales pudieron realizarse: el arancel aduanero se redujo significativamente, se liberalizó la mayoría de los precios, el mercado de cambios se abrió y las privatizaciones se aceleraron. Hacia finales de 1998 las autoridades reactivaron las reformas estructurales y las privatizaciones a gran escala para prevenir una crisis naciente y restablecer el acceso a las financiaciones oficiales. Se realizaron progresos, en particular en la reestructuración de los sectores financiero y agrícola, pero siguieron siendo generalmente insuficientes. El informe 2000 afirmaba que el tamaño del sector privado representaba alrededor del 60% del PIB. En cuanto a la economía informal, supondría entre el 30 y el 40% del PIB. La Comisión constataba también que, esencialmente, ya existía el marco jurídico de una economía de mercado pero que las instituciones necesarias para su aplicación efectiva eran defectuosas o inexistentes. En su informe 2002 la Comisión observaba que la estructura de la economía reflejaba aún el carácter inacabado de la transición. Rumania siguió realizando progresos para convertirse en una economía de mercado viable y las perspectivas a este respecto mejoraron. El informe 2003 constataba que las privatizaciones
se aceleraron pero que el calendario establecido por las autoridades era
aún incompleto, especialmente en el sector energético. La
Comisión estima que Rumania puede ser considerada como una economía
de mercado viable si los satisfactorios avances logrados son mantenidos
con rigor.
En el ámbito de la fiscalidad, el nuevo código impositivo entró en vigor en enero de 2004. Se puso a punto un sistema que permitía acelerar las recaudaciones de IVA. En el sector bancario, el total de los activos aumentó progresivamente, alcanzando el 32% del PIB a finales de 2003. Por lo que se refiere al sector financiero no bancario, los mercados de acciones siguen siendo muy limitados y su capitalización total sólo representaba alrededor del 12,2% a finales de 2003. Sin embargo, desde mediados de 2003 se observa un fuerte aumento tanto del volumen de negocios como de la capitalización de los mercados. Por lo que se refiere a la independencia del Banco Central, el informe de 1998 afirmaba que el BNR ya no tenía obligación de conceder créditos especiales a explotaciones agrarias y empresas, lo que permitió reforzar su independencia. Un nuevo estatuto fijando como principal objetivo la estabilidad de precios, entró en vigor el 30 de junio de 1998. Aunque el Banco ya no está autorizado a financiar el déficit presupuestario puede sin embargo, habida cuenta del insuficiente desarrollo de los mercados financieros, conceder préstamos a 180 días al tipo de mercado con el fin de colmar los desequilibrios temporales entre ingresos y pagos del Tesoro. El informe 1999 constataba que la legislación existente permitía aún al Gobierno utilizar la facilidad de descubierto en el BNR. En el informe de 2001, la Comisión declaraba que la legislación rumana ya garantizaba un nivel muy elevado de independencia a su banco central. El informe 2002 consideraba que Rumania debía aún modificar las disposiciones legales relativas al funcionamiento del fondo de garantía de depósitos del sistema financiero y progresar en la transposición del acervo relativo a la independencia del Banco Central. El informe 2003 no registraba ningún avance legislativo en este ámbito. Se adoptó una nueva ley modificando los estatutos del BNR en junio de 2004, con el fin de reforzar su independencia y mantener la estabilidad de precios y poniendo fin al acceso privilegiado del sector público a las instituciones financieras y prohibiendo al BNR comprar obligaciones del Estado en el mercado primario. La ley prevé también la ampliación de la gama de activos que pueden servir de garantía para préstamos concedidos por el BNR así como la supresión de la obligación de facilitar títulos garantizados por el Estado. Por otra parte, una segunda ley, también adoptada en junio de 2004, se refiere a la creación y funcionamiento del fondo de garantía de depósitos en el sistema bancario. Deroga las disposiciones que prevén la posibilidad de pedir prestado al BNR para consolidar los recursos del fondo y responder a demandas importantes. Por lo que se refiere a las negociaciones relativas
a la UEM, Rumania declaró que acepta el acervo definido en el título
VII del Tratado CE y que se ajustará enteramente al mismo. Declaró
también que establecerá las estructuras necesarias para aplicar
y cumplir el acervo. Participará en la UEM en el momento de su adhesión
con estatuto de Estado objeto de una derogación, tal como se prevé
en el artículo 122 del Tratado CE. Las negociaciones relativas a
este capítulo se cerraron temporalmente en junio del 2002. No se
solicitó ninguna disposición transitoria. Rumania deberá
introducir las modificaciones necesarias para su marco institucional y
jurídico a más tardar en la fecha de la adhesión.
A pesar de todo, el informe 2004 considera que, generalmente, Rumania respeta
sus compromisos y está en buen camino hacia la adhesión.
Tras un levantamiento violento en diciembre de 1989 contra el régimen de Ceaucescu, una coalición de antiguos dirigentes formó un Gobierno provisional que posteriormente venció en las elecciones de mayo de 1990. La primera fase de la transición estuvo caracterizada por la inestabilidad política. Después de cuatro años de declive, la economía rumana comenzó a crecer de nuevo lentamente entre 1993 y 1996, pero con una tasa de inflación extremadamente elevada. Las elecciones de noviembre de 1996 llevaron al Gobierno a una coalición de centro derecha cuyo objetivo fue acelerar la reforma económica. En febrero de 1997, una radical reforma económica,
centrada en el mercado, liberalizó, en particular, el comercio exterior.
Los efectos inmediatos sobre el crecimiento (-6,6%) y la inflación
(150%) fueron negativos en 1997. El crecimiento debería recuperarse
en 1999 y la inflación debería descender. La inversión
exterior directa es aún baja, la balanza comercial y la balanza
por cuenta corriente son negativas y se prevé que el déficit
no se reduzca hasta dentro de dos años.
La economía rumana tras la Segunda Guerra Mundial Tras la Segunda Guerra Mundial, los recursos económicos rumanos fueron nacionalizados y la actividad económica, planificada. En 1989, con la caída del régimen comunista, el nuevo gobierno emprendió una serie de reformas para introducir el sistema de economía de mercado. La agricultura representa el 15% del PIB. Los cultivos ocupan el 40% de la superficie del país; los recursos forestales son abundantes. El turismo es el servicio más importante y un signo positivo en su deficitaria balanza comercial (1,77% del PIB en 2003). El mar Negro, el delta del Danubio y los Cárpatos son las atracciones naturales que concentran el turismo, mientras que en Transilvania destaca su patrimonio cultural. El sector industrial representa el 35% del PIB. Destacan la siderurgia y la química, pese a que en los últimos tiempos, las instalaciones construidas en plena época comunista han quedado obsoletas y ambos sectores se encuentran en crisis.
Entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial, Rumania estuvo gobernada por grupos fascistas como la "Guardia de Hierro" liderada por Cornelio Codreanu. Al ascender al trono el Rey Carol II en 1938 disuelve los partidos y elimina a los opositores, incluyendo a Codreanu. Cuando en 1940 la guerra está a la vista entre Alemania y Rusia, Rumania se convierte en un peón del juego de ajedrez de ambos países. Parte del territorio pasa a manos de Hungría y Bulgaria y los rusos ocupan Basarabia. La popularidad de Carol II se cae y se ve obligado a acudir a los militares liderados por el General Ion Antonescu para controlar los disturbios. En 1941, Antonescu fuerza a Carol II a abdicar el trono en favor de su menor hijo Miguel y Antonescu actúa como regente, estableciendo una dictadura. AL estallar la guerra entre Alemania y Rusia. Antonescu se pliega al Eje para recuperar los territorios expropiados por Rusia. Cuando la situación bélica se inclina a favor de Rusia, Antonescu se acerca a los rusos que ocupan Renania en 1944. Antonescu dicta medidas económicas equivocadas que llevan el país al caos, hambruna, pobreza e hiperinflación. Para protegerse ante los Aliados, convoca a elecciones en 1946 y como era de esperar gana el Partido Comunista bajo la protección rusa. La inflación y el deterioro económico llegan a tales extremos que se imprimen papeles moneda de hasta 5 millones de lei. |