PIRATERÍA
Los trabajos digitales pueden trasmitirse y copiarse fácil y
rápidamente en cantidades ilimitadas de manera que las copias personales tan
difundidas amenazan la vida de los artistas y de los que tienen los derechos de
autor. Los impuestos sobre las copias personales son tan reducidos que de
ninguna forma compensan a los productores, editores y creadores de la escala
masiva de copiado que es posible mediante la tecnología digital. Esto sofocará
la creatividad y evitará el desarrollo de nuevas e innovadoras formas para
enviar trabajos a los consumidores mediante la Internet. Para resumir, las
copias personales digitales tienen un mayor potencial que el copiado tradicional
para reemplazar los valores minoristas. Las copias realizadas en formatos
análogos (tales como audio cassettes o cintas de video) son copias imperfectas y
cada copia sucesiva es de menor calidad. La tecnología digital es diferente
porque cada copia realizada en un formato digital (tales como CD´s grabables,
cintas digitales, DVD-R o el disco rígido de una computadora) es un clon
perfecto del original, de manera que la centésima copia es tan buena como la
primera.
Las copias personales, a diferencia de las copias piratas, se
deben realizar de trabajos legítimamente comprados y para ser usados con fines
personales y privados. Sin embargo, en la práctica, las copias personales se han
extendido hasta cubrir un amplio rango de acciones, desde hacer una copia para
usar en el coche hasta hacer varias copias para entregar a los amigos y a la
familia. En los años 70, ya que no se podía evitar la copia personal, los
gobiernos de 12 de los 15 estados miembros impusieron impuestos en las cintas
vírgenes, los CD´s y el equipo para compensar a las industrias creativas.