TODO OPOSICIONES (Opositorblog)

Todo sobre oposiciones. Información sobre convocatorias de:Enseñanza,Justicia,Sanidad,Administraciones Locales, Autonómicas y Central,UE,etc...Más información en ofertas de empleo en: http://www.oposicionesyempleo.com. TEMARIOS Y APUNTES GRATIS PARA TUS OPOSICIONES

jueves, mayo 15, 2008

Recopilacion de examenes y tests de oposiciones

Web con recopilación de examenes y tests de oposiciones.

En ella encontraras una colección de tests de la constitución española con soluciones. Tests psicotécnicos y de inteligencias. Videos sobre pruebas físicas de bomberos. Exámenes de oposiciones docentes y de diferentes oposiciones.

www.examenesytests.com
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miércoles, mayo 14, 2008

Cuatro de cada diez recien licenciados optan por opositar

Estudiar una carrera universitaria continúa siendo una garantía para encontrar empleo. Al menos, así lo desvela el último estudio de inserción de los titulados de la UAL realizado por el Servicio de Empleo de la institución académica, que recoge que casi ocho de cada diez recién titulados encuentran trabajo en los primeros seis meses tras acabar la carrera. Concretamente, la encuesta realizada a los recién graduados en el año académico 2005/2006 desvela que el 76 por ciento de los universitarios ha trabajado alguna vez desde que finalizó sus estudios; un porcentaje que desde el Servicio de Empleo de la UAL consideran como «bastante elevado».En el momento de realizar la encuesta eran, sin embargo, un 58 por ciento de los titulados los que estaban trabajando debido a que muchos desean continuar formándose -40 por ciento-, preparar oposiciones -42 por ciento- o seguir buscando. Sólo un 15 por ciento de los encuestados estaba buscando trabajo y aún no lo había encontrado. La temporalidad de los contratos es también otro de los factores para que no todos los que consiguen un empleo en el primer momento, lo conserven. De hecho, siete de cada diez de los titulados que han trabajado desde que finalizaron sus estudios, tienen o han tenido un contrato temporal. Asimismo, la mayoría de los titulados trabaja por cuenta ajena aunque sólo un 21 por ciento lo hace en el sector público, y apenas un 8 por ciento decide crear su propio negocio.Dinero y esfuerzoSegún los datos del estudio, las retribuciones dinerarias no se corresponden demasiado con el esfuerzo formativo de los jóvenes trabajadores. El 46 por ciento de los titulados tiene un salario superior a 900 euros, pero sólo un 3 por ciento llega a los 1.800 euros, un 18 por ciento está entre los 1.200 y 1.800 euros y hay, incluso, un 21 por ciento que aun teniendo una titulación universitaria, apenas llega a los 600 euros. Un 23 por ciento está también entre los 600 y 900 euros, y un 27 por ciento, entre los 900 y 1.200 euros. Aún así, una amplia mayoría de los encuestados -69 por ciento- manifiesta que si retrocediera en el tiempo, elegiría los mismos estudios universitarios. Un 22 por ciento, se decantaría por otra titulación universitaria y sólo un 9 por ciento haría Formación Profesional de grado superior, pero ninguno de ellos dejaría de realizar estudios superiores.Más aún, el 65 por ciento de los recién titulados analizados manifiesta que se encuentra «satisfecho» o «muy satisfecho» con su empleo, sobre todo, porque un 70 por ciento de los egresados que han tenido un empleo desde que finalizaron sus estudios, ha desarrollado un trabajo relacionado con su titulación; mientras que un 9 por ciento considera que su nivel de satisfacción es «bajo» o «nulo».En cuanto a la vía para encontrar colocación, el método más utilizado por los estudiantes universitarios es el Servicio de Empleo de la UAL -27 por ciento-, seguido de los contactos personales -20 por ciento-, internet y oposiciones -18 por ciento-.El estudio hace también un seguimiento de los que acabaron la carrera en el curso 2004/2005. En su caso, el número de egresados que han trabajado desde entonces ha aumentado en 11 puntos porcentuales y alcanza un 88 por ciento del total. No obstante, en el momento de realizar la encuesta, la cifra actual de trabajadores era del 67 por ciento. De ellos, un 22 por ciento se ha incorporado al mundo laboral en el último año, y un 37 por ciento de los que no trabajan en el momento de realizar la encuesta, se han quedado parados en el último año.Baja voluntariaEl 56 por ciento de los titulados universitarios que dejaron su empleo anterior, lo hicieron porque se les terminó el contrato de trabajo, pero destacan desde el Servicio de Empleo de la UAL que existe un alto porcentaje -40 por ciento- que dejó de trabajar por baja voluntaria.Al año de la realización de la primera encuesta de inserción laboral, ha aumentado en nueve puntos los titulados que trabajan para la administración pública.Destaca, por otra parte, el incremento del porcentaje de titulados que trabajan por cuenta ajena y han conseguido un contrato indefinido, pasando del 18 al 34 por ciento. En cuanto a las retribuciones, mejoran ligeramente los salarios: sube la proporción de los que cobran más de 600 euros y también el número de egresados que supera los 1.200 euros.
Vía:ideal.es
technorati,tag:oposiciones
Recursos para opositores en: www.oposicionesyempleo.com

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viernes, mayo 09, 2008

El reto de preparar oposiciones trabajando


El currela oposita.



Cuando uno decide opositar, independientemente de cuales sean los motivos, debe tomar una dura decisión que supondrá una forma u otra de preparar oposiciones. Trabajando, muchos piensan que es imposible, pero no te lo creas. Preparar oposiciones tras la jornada laboral es duro, sí, muy duro, pero también tiene sus ventajas.

A veces, las circunstancias de la vida te imposibilitan preparar oposiciones en exclusiva, otras veces, es más bien una decisión personal. Todos sabemos que el sacrificio que supone estudiar después del curro es mil veces mayor, pero también, hay que tener en cuenta que estar encerrado en casa estudiando tiene consecuencias muy negativas para la moral. Ninguna de las dos vías es fácil de seguir.

Pero bueno, si por lo que sea, tu opción es esta: “Trabajas y opositas”, sin duda, este es tu artículo.

Lo primero que debes asumir es que opositar en tu situación es SACRIFICIO+ SACRIFICIO. Hay que asumir que tendrás menos tiempo libre y que tu ocio está supeditado a tu estudio. El tiempo libre será un privilegio que deberá limitarse a pocas horas semanales pero tendrás la tranquilidad de no necesitar con urgencia aprobar la oposición, currar aporta dinero mensual, y eso relaja.

Has de tomártelo así, agobiarse no sirve de nada y, como explicamos en el artículo anterior, el éxito en las oposiciones es la motivación, la planificación y la constancia. Si sigues estas máximas, conseguir tu plaza sólo es cuestión de tiempo. Puede que te cueste un año más de lo habitual, pero ¿qué prisa tienes?, piensa que tu primer día de funcionario será un orgasmo laboral, todo habrá merecido la pena.

Lo más importante es estar motivado, y en el caso de los currantes, es difícil no estarlo. Compara tu vida laboral actual con la que aspiras a conseguir, y eso cada mañana al levantarte, cuando llegues a casa, cuando tengas que ponerte a estudiar, cuando tengas que decir no a una cita. De verdad, tú no tienes que automotivarte, la vida te motiva por sí sola.

El único momento de flaqueo puede devenir si piensas en el tiempo que debes dedicar, pero hazme caso, muchos trabajadores han opositado y ahora son funcionarios. ¡No es imposible! Hazte a la idea de que si estas preparando oposiciones para el grupo D y C, deberás dedicar como mínimo entre año y medio y dos años. Si tu oposición es el de grupo B, ya será algo más de tiempo.

Es indispensable calcular los años que vamos a dedicar a prepararnos. La planificación es imprescindible para todo opositor, pero si trabajas mucho más. Será la clave de tu éxito o fracaso. Necesitas repartir todas las tareas básicas del estudio en el tiempo en el que dispones. Recuerda, el famoso tablón de la semana pasada.

La ayuda y comprensión familiar son los puntos de partida. Esta decisión debe ser consensuada. Necesitas su apoyo. No voy a negártelo, si vives solo, estás algo fastidiado. Trabajar, estudiar y hacer las tareas de la casa uno mismo, es duro, muy duro, y además el día tiene sólo 24 horas y por suerte, o por desgracia, el ser humano tiene que dormir entre 6 y 8 horas para ser uno mismo. Necesitarás toda la ayuda del mundo, el currante que oposita está exento de las tareas del hogar, hacer comidas, lavadoras, etc, etc, etc. Si eres la pareja, la madre, o compañero de piso de un currante opositor, que Dios te pille confesado, aunque la recompensa también te llegará, aunque sea de forma indirecta.

Las horas de estudio deben regularse en función de nuestra jornada laboral. Si eres de los miles y miles de españoles que siguen teniendo la tediosa jornada partida, no desistas. Normalmente, los que tenéis jornada partida lo dais todo por perdido, pero te equivocas. Tienes la motivación sobrada para estudiar lo que haga falta, soñar con las siete horas seguidas, los moscosos, asuntos propios, reducciones de jornada, permisos de maternidad y paternidad, es la mejor forma de concienciarse para estudiar como mínimo dos horillas diarias. Sí, este ha de ser tu ritmo. Después de cenar debes dedicarle al estudio como mínimo dos horas antes de irte a dormir y, por supuesto, el fin de semana has de dedicarle alrededor de 6 horas, ampliables a medida que se acerque la fecha de los exámenes.

Si tu jornada es completa pero de mañana, lo mejor será es que estudies cuatro horas, eso sí, después de comer y algo de siesta, sin descansar no rendirás como necesitas. El horario perfecto sería entre las cinco y las nueve de la tarde; y, no pienses que es suficiente, dedícale también cuatro horas en las mañanas de los sábados y los domingos, así tendrás, las tardes del fin de semana para tu relax. En el caso contrario, jornadas de tarde, lo ideal es seguir este mismo plan pero estudiando las cuatro horas por la mañana, de ocho a doce.

Muchos opositores que viven con sus papis y no necesitan la pasta, te dirán que es poco tiempo de estudio, pero mira, hay que relativizar las cosas, “todo es cuestión de tiempo” pero el resultado es el mismo.

Para que no te entren ganas de abandonar, o pienses que estas condenado al trabajo basura de por vida porque el estrés te pueda y creas que si sigues este ritmo, un día vas a saltar por la ventana, cógete un fin de semana libre al mes. Intenta no variarlo, que sea siempre el mismo, y mientras lo estés disfrutando ni se te ocurra pensar en las oposiciones, y mucho menos en el trabajo. Es sólo para ti, que nada interrumpa tu momento sagrado de ocio.

Como te imaginarás, cuando se acerquen los exámenes, este fin de semana desaparecerá. Pero, oye, ¿qué quieres?, te lo juegas todo y eso requiere un sacrificio mayor y si tienes suerte y has sido constante, puede que hasta sea el sacrificio final.

Luego existen pequeños trucos para recordar datos, utilizar todos los momentos del día por pequeños que sean. Muchos opositores trabajadores los han utilizado, y por qué no, ahora es tu momento. Unos son más útiles que otros, pero todos sirven.

Uno que ayuda con las palabras e ideas clave son las notas. Dirás, pero ¿qué narices es eso de las notas? Algo tan fácil como ponerte notas por toda la casa. Las más útiles son las de la nevera y la de los espejos. ¿Cómo? No, el que escribe esto está cuerdo de momento, y te lo dice con sinceridad.

Si cada vez que vas a la nevera, a por agua, un refresco o una cervecilla, o tal vez a por un trocito de longaniza, una rodaja de chorizo, o una loncha de queso ¿a que te he pillado, eh?, recuerdas y memorizas palabras fundamentales de los temas que estés estudiando esos días, pues mejor que mejor, no has desperdiciado ni un solo segundo, y de eso se trata, ¿no?

¿Y el espejo? Sencillo, todos los días, te lavas los dientes, te peinas y te afeitas o maquillas frente al espejo, ¿por qué vas a dejar que tu neurona se duerma en esos procesos? Que se ponga a currar, que con tanto que memorizar no puede dormitarse.

Puede que a tu familia le desquicien los papelillos pegados por todos los sitios, pero que menos que comprensión. Nadie dijo que convivir con un opositor fuera fácil, y si encima trabaja, peor. Nada, paciencia.

Otro truco sencillo, pero para algunos muy duro, es dar por finalizada, por un tiempo, la lectura diversa en la cama. A muchos nos gusta leer antes de dormirnos, y eso es una baza a nuestro favor. Hazte los temas leíbles en breves páginas y, todos los días, todos, todos los días, antes de irte a dormir, léelo, imaginándote que es un capítulo de una buena novela.

Luego, está el método que considero imprescindible. Grábate los temas en el MP3 o en el IPOD. Léelos en voz alta, clara y, sobre todo, sin correr, si no la grabación no valdrá para nada. Intenta que sean lo más parecidos posibles a como los desarrollarás, si es que tienes prueba de tema a desarrollar, y sí no, tienen que ser un buen resumen, con todos los datos importantes, eliminando la paja que nos aleja de lo esencial. Para dar el tema por bueno, escúchalo una vez, si consideras que no es imposible de entender y lo sigues con facilidad, ya lo tienes. Si no es así, vuelve a grabarlo hasta que des por optima la escucha.

Una vez que lo tengas, escúchalo siempre que puedas, yendo a trabajar, en el autobús, sacando al perro, … Muchos, incluso, duermen con ellos para tenerlos de fondo. Esto puede ser una exageración, necesitas descansar, y tener los temas de fondo, es algo cansino.

No creas que escuchar los temas es algo en balde. Es un sistema que funciona, siempre se quedan cosas, o ¿te has puesto alguna vez a estudiar en profundidad alguna canción? Normalmente, la música se aprende a base de escucharla, pues esto, lo mismo, sólo que con esfuerzo extra.

Estos métodos son muy utilizados por los interinos. Ya que los interinos no dejan de ser opositores currantes. Su situación puede parecer ventajosa, pero, no. Si un trabajador opositor primerizo abandona, pues no pasa, relativamente, nada. Sigue con su trabajo de siempre, y ya está, sigue pagando facturas, hipoteca, comiendo,…, vamos, lo que hacemos todos. Pero, un interino, sí, no voy a negarlo, con buenas condiciones de trabajo, no puede dejar de opositar. Es un constante opositor hasta que consigue plaza. No puede abandonar, o se quedará sin trabajo, y sin trabajo no hay sueldo, y sin sueldo, ya sabemos que pasa sin sueldo.

Los interinos también tienen que aguantar lo suyo. Te suelen decir ¡Jo, que suerte tienes, no has aprobado y trabajas como funcionario! Ja, es duro, es ser un eterno opositor. Es tener la miel en los labios y seguir opositando es la única forma de no tirar por la borda la buena vida del funcionario conseguida.

Pero en estos casos, la motivación para el esfuerzo es extra. No sólo debo estudiar para conseguir la plaza en propiedad, si no que mientras trabajo (es verdad que me canso como los demás), consigo puntos que me acercan a mi objetivo. No te desmotives y, fundamental, oídos sordos a palabras necias.

Vamos, resumiendo, opositar y trabajar a la vez no es una locura. Sólo es algo más difícil. Aunque también tiene sus ventajas. No desconectas del mundo y sigues relacionándote con gente aunque sea en el curro. Un opositor en exclusiva vive al margen de la sociedad, en una realidad paralela que a veces lo desmotiva.

No lo olvides, hay una regla básica para el currela que oposita, el tiempo necesario para aprobar es inversamente proporcional a la motivación que se posee. Es simple, es menos fácil conseguirlo pero más difícil desmotivarse.




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jueves, mayo 08, 2008

oposiciones sospechosas

Falla la transparencia en la actuación de las administraciones y los ciudadanos se ven obligados a exigir el derecho ante la Justicia. De resultas de las frecuentes advertencias desde el juzgado de la mala praxis de los organismos oficiales, la sociedad tiende a apreciar que el trapicheo se enseñorea de las dependencias oficiales. Y es que un mal ejemplo anula una actuación positiva de conjunto. En esta situación se encuentra la Diputación de Valladolid, a la que una sentencia del TSJ obliga a explicar la puntuación de una oposición realizada en el 2000 para cubrir 23 plazas de técnico de Educación Cultural. En el examen se actuó con irregularidad, y surge la duda de si lo ocurrido es incompetencia, grave en sí misma, o es un acto arbitrario donde se enmascaran otras cuestiones. La presencia entre los beneficiados de un primo del presidente de la Diputación afea un asunto que tiene que interesar aclarar a Ruiz Medrado, ya que la mala imagen no siempre es igual a ilegalidad. Los efectos de estos tejemanejes recaen en ciudadanos bienintencionados que o se quedaron sin puesto de trabajo o en esta tesitura tiene el obtenido en cuestión.
Vía: El Norte de Castilla
Técnicas de Estudios en www.estudiaroposiciones.com
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martes, mayo 06, 2008

Oposiciones con examenes orales. Consejos



1. Antes de un examen oral


· Llegue antes de la hora, tomando un amplio margen para imprevistos de tráfico.


Si letoca «cantar» el primero del día, debe llegar con media hora de antelación,aproximadamente. Todos los que se examinen ese día, es conveniente que estén a lahora del comienzo. Tenga en cuenta que algunos opositores no se presentan, y corre elturno; otros, se levantan, y el turno se adelanta; en ambos casos, si no está presentecuando le toque, pasará su turno. Sería una lástima desperdiciar tantos meses detrabajo por un descuido así...


· Relájese para rebajar el nerviosismo, utilizando alguna técnica sencilla,como la respiración profunda.


· Asista al examen de otros opositores para: comprobar la calidad de sus exposiciones, habituarse a la sala, huir de los errores de ellos, imitar suspuntos fuertes, conocer el comportamiento del tribunal (tipo depreguntas que hace, anotaciones, comentarios, actitud, gestos, etc).


· Cuide su presentación personal (vestido, peinado, aseo, etc). Estos factores influyen en la primera impresión del tribunal sobre usted: es elllamado «efecto umbral», que consiste en que la primera impresión quesobre el opositor se forma el tribunal influye en su manera de evaluartoda su exposición (lo mismo ocurre, por ejemplo, en las entrevistas detrabajo). Lo ideal es que su presencia no llame la atención, para que losmiembros del tribunal se fijen exclusivamente en su exposición.


· Evite repasos de última hora (en el autobús, en el metro, en lospasillos...). Generalmente, esos repasos tienen un efecto perverso:ponerse más nervioso.2. Durante un examen oral· Muestre seguridad en usted mismo y dominio del temario. Seguridad ydominio causan muy buena impresión y alta valoración por los miembrosdel tribunal. Citar la opinión de autoridades de reconocido prestigio, esimportante en las oposiciones a Cuerpos del Grupo A, pero sólo si lasconoce de primera mano porque haya leído su obra; en caso contrario,corre el riesgo de emitir una cita incompleta o sacada de contexto. Por lotanto, si tiene dudas, lo mejor es no citar. Acaso pueda decir: «un sector de la doctrina...». De todas formas, tenga en cuenta que lo más importante es lo que diga, no quien lo diga.


· Capte la atención del tribunal, es decir, consiga que sus miembros sigan su exposición atentamente. Para ello, cuide su dicción, de modoque sea clara, pero no demasiado rápida ni excesivamente pausada.Cambie de tono, pues la monotonía produce somnolencia. Haga leves pausas. Cambie de velocidad (acelere-frene). Enfatize.· Sea convincente. En el examen oral no basta con decir cosas: hay que«transmitirlas» al que escucha. Para ello: hable con claridad, con el tonode voz adecuado, con decisión, sin rehuir la mirada, con los gestos... Esdecir, debe hablar como si fuera el que más sabe sobre el tema, comosugiriendo que sabe más de lo que expone (pero que no se puedeextender más, por falta de tiempo).· Distribuya el tema en el tiempo de exposición. Si se pasa, el tribunal lecortará. Peor aún es que no agote el tiempo: se interpretará como faltade conocimientos sobre el tema. Lo ideal es que ocupe todo el tiempo yque éste no se quede corto.· No se venga abajo. Tenga en cuenta que los miembros del tribunal notienen, generalmente, un esquema previo o preconcebido del tema. Porlo tanto, ante un olvido u omisión suyos, no se desanime ni se corte; alcontrario, siga adelante y luego (si lo recuerda) se podrá referir a ello.· Evite dogmatismos. su exposición debe basarse en argumentacioneslógicas, en la autoridad de personalidades en la materia, enexperimentos o estudios realizados, etc. ¡No se las dé de «sabelotodo»!Ello provocaría rechazo en los miembros del tribunal.· No polemice con el tribunal. En la polémica, sólo podría haber unperdedor: el opositor.· Mire a los miembros del tribunal. La mirada huidiza y cabizbaja sólorevela miedo e inseguridad, que el tribunal valorará negativamente.· Cuide el principio y el final de su exposición, ya que son los momentosque más influyen en la opinión de los miembros del tribunal. Ello,naturalmente, sin merma de que toda su exposición debe serconvincente.


Vía: oposiconesytests.com
Consejos para tus oposiciones en: http://www.estudiaroposiciones.com/
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12:23 PM   2 comments

jueves, mayo 01, 2008

Trucos para preparar con exito una oposicion



Preparar unas oposiciones, no empieza por estudiar, aunque eso ya lo señalamos hace dos semanas. Una vez que escogemos la oposición hay que dar pasos seguros antes de ponernos a estudiar, pasos que pueden definir el éxito o el fracaso en nuestro propósito, no consiste en aprobar, sino en conseguir UNA PLAZA.
¡Qué bonito suena! ¿Verdad? ¡Pero cuanto queda aún para eso!
Vamos a ser realistas, comenzar a opositar supone dinero, sí, puede que hasta bastante, nunca se sabe. Primero tienes que buscar un preparador, el temario y todas aquellas cosas imprescindibles para empezar a estudiar, esas que te facilitarán las cosas cuando tus codos lleven ampollas y tu mirar al horizonte no suponga una puesta de sol sino un montón de folios con letras negras, algunas iluminadas con colores llamativos y anotaciones a los lados con una letra indescriptible.
El comienzo del estudio no puede producirse hasta que no tengamos acondicionado el lugar. Ese cuarto de estudio que se convertirá en nuestra pequeña cárcel o celda de castigo que nos promete un futuro seguro, lo de brillante, ya depende de cada uno y sus aspiraciones. Además, debes dedicar una mañana a preparar “tu vuelta al cole” particular. Hay que ir a comprar material como si tuvieses 10 años y fuese septiembre, bolígrafos, iluminadores, y lo que yo considero fundamental, un tablón de corcho. Sí, de estos que había en la clase para las notas, las excursiones a la nieve, etc.
Ahora, piensas, no sé quien escribe esto pero está un poco loco. Bueno, piensa lo que quieras pero lo del corcho es eficaz. Si yo fuera tú seguiría leyendo, puede que te interese.
El tablón es la clave de la organización y la planificación. El éxito en unas oposiciones es la suma de la planificación, la dosificación y la constancia. La motivación, fundamental para poder aguantar todo el sacrifico que supone preparar una oposición y protagonista de los dos artículos anteriores, sola, sin esfuerzo, es igual a nada. El estudio es lo que nos hace funcionarios, pero claro, estudiar sin motivación es imposible. Ambos conceptos se necesitan, se retroalimentan el uno al otro.
El tablón va a ser nuestra guía para preparar las oposiciones. Nuestro espejo en el que felicitarnos por los éxitos y castigarnos por los fracasos. Primero haremos dos listas que colgaremos en nuestro preciado tablón. La primera señalará en letra pequeña pero clara todos nuestros puntos débiles y deficiencias y al lado de cada punto escribiremos, esta vez en letra grande y negrita los castigos. Sí, habéis oído bien, cada vez que recaigamos en una de nuestras flaquezas nos autocastigaremos, una hora más de estudio ese día, no pasar de tema hasta que no sé que fecha, o estudiar un sábado por la mañana si es que no lo estamos haciendo ya. El castigo tendrá que ser equilibrado con la infracción. La otra lista, ya os lo imaginareis, es para las buenas conductas a reforzar y sus premios. Los premios y los castigos pueden ser de cualquier tipo, no tienen porqué estar relacionados con el estudio o las oposiciones, pueden ser personales.
En el tablón, además, colgaremos una planificación con fechas para superar temas, simulacros de exámenes y fechas de repasos.
Vamos, que debemos concienciarnos del papel de líder y tomar las riendas para alcanzar la tan soñada meta.
Para empezar a estudiar debemos tomarnos las oposiciones como un empleo. No somos monjes de clausura, si te lo tomas así, estás perdido. En 6 u 8 meses te habrás saturado y no rendirás o querrás abandonar. Hay que tener claro que más horas de estudio no es equivalente a más rendimiento.
Comenzaremos a preparar las oposiciones con una media jornada, cuatro horas que son aguantables para todo el mundo y con algún descanso entre medio. ¿Por qué tan poco tiempo? Sencillo, hay que acostumbrarse al ritmo, ir andando poco a poco. Salir corriendo el primer día puede provocarnos una lesión que nos retrase en nuestro empeño.
A los tres meses, nos ampliamos el contrato a cinco horas y al cuarto mes a seis. Al sexto mes ya somos indefinidos y por tanto, a currar ocho horas como todo hijo de vecino. Eso sí, jornada de lunes a viernes, los fines de semana los reservamos para horas extras cuando se vaya acercando la oposición. Bueno, los que trabajan mientras preparan la oposición, pensarán y nosotros qué. Evidentemente, si trabajas haz lo que puedas, no podemos exigirte más, ni tú, tampoco.
Además, antes de ponernos totalmente en serio a comernos los apuntes, hay que distribuir el tiempo total que tenemos, o creemos tener, hasta los exámenes entre todo el temario, marcando claramente las horas de estudio de cada tema. Una vez marcado el calendario, como no, a colgarlo en el tablón.
También hay que planearse simulacros de examen mensuales. Haz test o exámenes a desarrollar según las pruebas a las que debas presentarte. En el caso de temas a desarrollar prepárate bolitas, tantas como temas tengas para esa prueba. Saca una y realiza el simulacro. Lo mismo en es el caso de tener exámenes orales. Para estos simulacros fija un día del mes y señálalo en tu planificación del tablón.
Lo más importante a la hora de organizarnos es ser realistas y, también, flexibles. Una buena idea para implantar medidas justas de flexibilidad, sin darnos a nosotros mismos una mano y cogernos el brazo entero, es utilizar un sistema de bonos. Un bono que nos otorgue un máximo de tres cambios al mes. Cada vez que realicemos un cambio cogeremos una parte del bono, así hasta acabarlo. Evidentemente, lo mejor sería no gastar el bono completo. Ah! Y una regla de oro: “Los bonos no se acumulan del mes anterior”. Si un mes no gastas todos los cambios, tiras el bono y para el mes siguiente te fabricas un bono de tres cambios nuevamente. Es una forma de ser equilibrados, los excesos suelen jugar malas pasadas en la vida, sobre todo, a los opositores.
Para un opositor, una parte fundamental del estudio siempre serán los repasos. Si no queremos olvidar todo lo estudiado, debemos marcarnos un repaso equilibrado con el estudio. El tiempo dedicado a esto debe aumentar progresivamente ya que cada día se tienen menos temas por estudiar pero más temas que repasar.
Después de tener la planificación colgada en un corcho lleno de papeles, con mucha vida y colores, empieza lo duro, lo realmente duro: ESTUDIAR.
Los pasos a seguir todos los conocemos, siempre aparecen en todas las recomendaciones para preparar oposiciones o en todos los manuales de técnicas de estudio.
Primero sería la lectura. Cuando por fin tenemos todo el temario, hay que sentarse a leer tranquilamente. En esta primera fase, la ilusión está al máximo de los niveles posibles. Todo es positivo. ¡Qué interesante!, ¡Este parece fácil de aprender!, pensamos.
Sin duda, el segundo paso sería el conocido subrayado. Es un paso sencillo, estamos en pleno apogeo de la ilusión. Subrayamos y nos parece tan sencillo recordar lo subrayado. La motivación está en época de esplendor.
El tercer paso es el resumen. Algunos comienzan a flaquear en esta parte del estudio. Supone el primer esfuerzo real y la motivación puede que haya comenzado ha descender la escalera. Recordar todo no nos resulta ya tan sencillo y ¡hay tantos temas!
La siguiente fase es la de hacer esquemas. Aquí puede que nos volvamos a encarrilar. El tren sigue su rumbo. Hacer esquemas nos refuerza ya que nos ayuda a recordar palabras e ideas clave con relativa facilidad.
El gran problema suele llegar en la fase de la memorización. ¡No, es imposible!¡Jamás voy a ser capaz de aprenderme todo esto! Dime, ¿no estarás en esta fase? Te parece que no avanzas y te desesperas. Tranquilízate, es cuestión de tiempo. Muchos antes lo estudiaron y ahora tienen su plaza. Es el periodo más duro de una oposición, el de mayor sacrificio, pero no lo olvides, la constancia es la clave del éxito. Para estos momentos, hay miles de manuales sobre técnicas nemotécnicas que pueden sernos de utilidad. También hay que ser consciente que algunas son más eficaces que otras, y que aunque nos las planteen como bíblias para memorizar, sólo son una forma de allanarnos el camino, pero sin pies con los que caminar no llegaríamos a ningún sitio. No desistas, todo aquello por lo que has decidido ser opositor te ayudará en el sacrificio, en aguantar la hincada de codos y el ritmo frenético de unas oposiciones.
Y, por último, para acercarnos al triunfo sólo quedaría la parte más agradecida del estudio, el repaso. Cada tema repasado es un paso adelante. Cada día nos queda menos para alcanzar nuestro objetivo. Aquí nuestra autoestima se reactiva.
Para todo opositor, el repaso final es duro. Son muchas horas, aquí puede que hasta fines de semana completos. Los exámenes están cerca, muy cerca. Todo llega a su fin, o eso esperamos.
Preparar oposiciones es una carrera de resistencia, no vale la velocidad, sólo la constancia, la organización. Respira hondo, suerte y al toro.

Vía: opositor.com

Exámenes GRATIS de oposiciones en: http://www.examenesytests.com/


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6:14 PM   3 comments

lunes, abril 28, 2008

Oposiciones o master



Cuando se sale del calor de la Universidad se siente de pronto mucho frío. Y es lógico porque, por desgracia, la preparación académica que hoy se obtiene en las universidades es muy débil.
Los jóvenes licenciados en Derecho se plantean frecuentemente esta disyuntiva: preparar unas oposiciones o cursar un máster en una escuela reconocida. Los recién licenciados están inquietos ante un futuro que se les ha echado encima sin apenas darse cuenta.Tanto por mi trabajo como registrador de la propiedad como por mi actividad docente, me encuentro con abogados en ciernes que están muy peces en cuestiones básicas de Derecho Civil, Mercantil y Administrativo. No me refiero a cuestiones complejas, rebuscadas o muy novedosas, sino a instituciones fundamentales de la ciencia jurídica sin las cuales no se puede soñar con entender construcciones más avanzadas.Me refiero al principio de fe pública, a la teoría del título y el modo, al concepto de accesión, de personalidad jurídica, o de acto administrativo. Aunque aquí quiero hacer una salvedad y también dar un toque de atención a quien corresponda: sorprende la buena formación que traen los estudiantes iberoamericanos, y también, por qué no decirlo, su asombrosa capacidad de sacrificio y su hambre infinita de aprovechar las enseñanzas que aquí vienen a recibir.Lo cierto es que una vez que los alumnos ganan confianza con el profesor que proviene de las oposiciones de alta exigencia como la de registrador, notario o abogado del Estado, se van soltando y cuentan sin reparos sus preocupaciones y miedos. Sorprende que ellos mismos se excluyan de la empresa opositora; siguen pensando en un mundo cerrado, oscuro, de pijama y tabaco negro sólo apto para marcianos de enorme memoria. Están equivocados. Para preparar oposiciones sólo hace falta tener la actitud adecuada y unos mínimos de capacidad comprensiva y retentiva que están a disposición de casi cualquier licenciado en Derecho. Además, Internet permite ahorrar mucho tiempo en la labor de procurarse la información. Tiempo que puede usar para disfrutar con sus amigos sin sentirse el Conde de Montecristo. Tampoco es fácil la vida del joven abogado con máster en la empresa privada, pues tendrá que invertir las mismas horas que el opositor durante cinco o seis años para llegar al mismo sitio.Si los caminos son igualmente duros, ¿qué es mejor, unas oposiciones o un máster? Un profesional no es mejor o peor por los diplomas que cuelgan en su pared, sino por los conocimientos que tiene y sabe aplicar. El necio con títulos seguirá siéndolo. Teniendo en cuenta que hoy la Universidad no es fuente de conocimiento real, el esfuerzo que el futuro profesional tiene que hacer extramuros es mucho mayor. Para un opositor constante no tendrán secretos las instituciones básicas del Derecho y sabrá asimilar por su capacidad de interrelación cualquier novedad. El máster dará unos conocimientos prácticos también sólidos, pero sobre todo proporcionará una experiencia vital y social de valor incalculable para el lobezno que empieza a afilar dientes en la piedra jurídica. Oposiciones o máster no son sino el comienzo de una carrera sin fin en la formación, pues el primer deber de un profesional es reciclarse sin descanso.Por ahora no creo que haya diferencias entre uno y otro camino, porque los dos entrañan ventajas, riesgos y sacrificios. Sin embargo, la reforma universitaria en ciernes, así como la aplicación de la Ley de Acceso a las Profesiones de Abogado y Procurador, pueden inclinar muy injustamente la balanza en perjuicio de los opositores no aprobados, tradicionalmente valorados por los bufetes, respecto a los alumnos de máster. Pero eso es objeto de otro artículo.

Vía: Expansión

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